Poemas en Añil Nº 142...........Marzo -Abril
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Poemas en añil

Felicitaciones por estos 7 años de edición digital de Poemas en añil y por el entusiasmo y el emprendimiento con que se aborda ahora la página web.
Respecto de la última edición (141) tengo que admitir que los trabajos que la integran merecen ser leídos con detenimiento y pasión.
En el transitar por las diferentes temáticas (Paz, Dios, destierro, injusticia, reencuentro, infancia), el lector siente que ha dado con la buena literatura, con nobles representantes del mundo de las letras.
Algunos trabajos me han impresionado desde la primera lectura y de ellos, varios corresponden a autores argentinos.
Ellos son:

  1. “La noche de los caballos como seda” de Cristina Villanueva (argentina), por sus imágenes pinceladas, oníricas y su apuesta a los vínculos sutiles que ligan los sentimientos humanos y al paisaje subjetivo que oculta el alma de cada ser (y el ojo del cazador que conoce el final).
  2. “Cadáver con ciruelos sobre un lienzo azul” de Adriana Tafoya (México), porque además de parecer escrito para Viviana Alvarez es una miscelánea de azules, lilas y violetas en un conjunto equilibrado e impecable pero igualmente desgarrador. Lo siento como un trabajo de tipo expresionista que si debiera ser pintado nadie mejor para hacerlo que Eduard Munch (pintor noruego expresionista autor de “El grito”). El azul en sus tonalidades y en sus contrastes es el lei motiv del dolor, del olvido, del reclamo de una mirada.
  3. “Regalo III” de Alba Camejo (Cuba), por su originalidad, por la forma delicada de utilizar el lenguaje en miras a una narración emotiva, ordenada y con un final tan sorprendente y maravilloso.
  4. “Presentación” de Alicia Cabral Colman (Argentina), por ser un canto al optimismo y a la fraternidad, por sus bellas imágenes y por venir cargada con “el sonido del viento en la voz”, por hacer la presentación como un viaje en sí misma.
  5. “Los albaricoques” de Uzeyir Lokman (Poeta turco desde Francia), por su sencilla belleza, por la forma simple pero intensa de presentar un pequeño gran mundo vegetal con el que alterna, sutil y reflexivo, todo un yo interior.
  6. “Una mariposa”, de Alexander Zanches (Panamá), por sus tres pequeñas imágenes, de la mariposa, del viento y de la rosa. Tres pequeñas bellezas que integran una delicada unidad.
  7. “Gris agonía” por Victoria Servidio de Moradas (Argentina), por hacer del gris un personaje, por hacer con él toda una integración de elementos, la lluvia, la tristeza, el ángelus, el tañido. El poema es toda una “coraza marmorea” de la cual se desprende el clamor por un rayo de luz.

Mi reconocimiento a estos autores y al resto que integran la edición. Para compartir nuestra creatividad y extender el efecto bienhechor de la literatura les envío este poema. Espero que sea bien recibido.
                                                                                                     Graciela Vodicka

Miradas sobre el fuego

Hay en el fuego
una dulce ascensión de la nostalgia,
un oculto declinar del día,
una lenta procesión de adioses.

Hay en la llama
ternuras de recuerdos que florecen,
vaguedades de abril en la caricia
de un aire enmarañado,
veladamente íntimo.

El parpadeo del fuego es el temblor
de unos ojos que esperan,
el palpitar de un nombre sobre el sueño,
el eco de la sangre en las almohadas.

La figura del fuego es el ritual
del labio conmovido
y su lámpara de vidrio
enciende arenas
de playas insumisas,
cae un girón de sol
desde su seno oscuro
y es un tiempo tenaz
su mimbre abierto
y una esperanza incierta su corola.

La danza de la llama es un conjuro,
cinturas que se parten de diamantes
y a sus pies y en tus manos
la pregunta
del instante que pasa.

Graciela Vodicka

HOMENAJE A RAÚL BARTOLOMÉ

Raúl Edgardo Bartolomé (1936-2009) nació en Ramallo, provincia de Buenos Aires, Argentina. Estudió en la Universidad Nacional del Litoral, Facultad de Ciencias Médicas, Farmacia y Ramos Menores, obteniendo el título en 1961; se radicó en Los Quirquinchos, provincia de Santa Fe.

Su libro, “Tatuaje en el alma” está compilado con sus trabajos inéditos. De allí tomamos estos poemas:

Proyección

Si un átomo es golpeado
Se golpea todo el universo
Si se golpea con otro átomo
Es doble el dolor
Si se golpea con el espíritu
Se reduce a la mitad
Si no hay dolor
Tampoco hay átomos.

 

Galopando viento
         
               a Alejandra Pizarnik

Tienes ya tu casa
escondida en el fuego.
Tienes ya con plumas, tus pájaros
en las ramas del bosque.
Tienes ya el viento galopando
que aviva tus llamas
cerca del corazón.

Tienes todo lo que deseas.

Lo que nadie pudo…

El espejo

proyecta
imágenes abstractas
tiempo pasado y porvenir.

Como una exacta ecuación
de distancia
            entre dos fuerzas…

 

                            a Mariana

 

Sos:

Un encuentro de placer
perseguí tu ritmo.

Bastará con ser
                         siempre

El armónico de ayer.

 

                          a Joaquín

Andrés Rodríguez- Lomas de Zamora - Argentina

 yo

Baldosas, árboles   adoquines.

Galería, negocios    bar,
una mesa, café y cigarrillos

desfile del tiempo
mujeres, niños       vigilia
un perro, un grito   soledad

espera de lo no esperado
angustia del mal sabor
imagen desdibujada en recuerdos

Una mesa, un café y yo

Aquí

Libro, cuaderno
Mil hojas, un papel
Lápiz sin punta

Figura sin imagen
Esperanza sin  recuerdos

Nostalgia sin destierro
Goces vacantes
En vida fantasmas

Hojas vacías
Letra fugada
Pensamientos ausentes

Sin vos en mí
Sin estar yo aquí

LAUREANO ERNESTO DÍAZ MOLINA - Argentina

Ya no me conforma ser inmortal
No me importa estar muerto.

Quien pretenda olvido debe morir para encontrarlo.

Ya no busco porque ya no encuentro.

No vivo, no muero.

Soy inmortal.

MAURICIO PEREZ RUZ  San Juan, Argentina

JAM POEMATION
 Este es mi grito
que podría ser un aullido o un alarido
y no lo es
esta es mi voz
que podría ser la tuya y no lo es
pues tu sigues en tu nube
y yo caí de la mía...

todos pasamos alguna vez por la calle de la corrupción
pero no todos tenemos la misma suerte
¡ mírate! eras un buen tipo...
¡mírame! yo no mataba ni a una mosca
todo se confunde en la gran calle y todos  vamos a gran velocidad...

He caído de mi nube de acero y de rosas
al hueco donde se nace
donde el ombligo es de neón y mamá es botella
ella está en las calles calmando el dolor de sus hijos sin padres
aturdida
creyendo creer en el amor

                                   mucho hemos hecho pero no tanto como para que creas
que vos y yo somos tan importantes
no podés estar leyendo esto
no deberías
hay amores que matan

                                El mundo parece haber despertado de golpe
todos saben muy bien qué hacer
Es tanta mi confusión que de momentos no sé ni donde tengo los pies
Quisiera saber que sabes cómo salir de semejante embrollo
quisiera saber que sabes quién eres realmente
y que tuyas son tus palabras...

un interrogante es el poema
pero nadie aquí ha respondido una sola de mis preguntas...
este es el ruido de un montón de deseo
este es el ruido de un tren descarrilando

Un mundo de neón existió a mis ojos
y una noche que encierra todas las noches
con todo el apuro
fui un perro de la calle
soy un perro de la calle
cierto es que he perdido inocencia
pero algunos piensan que soy peligroso siempre

del otro lado de la calle alguien me previno de cosas simples
como el hambre o el amor
debo haber estado muy enredado con eso y alguien me puso aquí

Cosas van pendiéndose en el camino
y cosas pasan por mi mente
con el sonido de un tren descarrilando
como estas palabras
que son lo único que tengo

estás realmente muy loco si has leído todo esto amigo
a mal puerto va Caronte pero trabajos son trabajos
Caronte odia su trabajo y las almas afligidas que Caronte lleva por el Estigia
y quieren pescar sin mojarse
y dividir en vez de multiplicar

A veces quisiera estar más tranquilo
no busqué mas oscuridad que la mía
ni enloquecí buscándome la dosis en los “suburbios”
arrastrándome como un “niño golpeado
desnudo
histérico
hambriento
roto por la locura

del otro lado de la calle alguien te quiere bien
y se las tiene contigo
pagaría para que tus palabras sean inocentes
del otro lado de la calle alguien se las tiene conmigo
alguien esta tratando de inventarme
y pagaría por mi silencio

Nunca pude darte una solución
¡es cierto!
pero es que ni siquiera yo entiendo bien este “ rollo ”
todo está muy bien resuelto
para quien todo tiene resuelto
Un interrogante es el poema
pero nadie aún
ha contestado ni siquiera a una sola de mis preguntas
la gente mal entiende las cosas

del otro lado de la calle alguien está tratando de mover tus hilos
alguien está tratando de cortarlos
responsable eres por ser quien eres
y del otro lado de la calle alguien te ve distinto...
será por las cosas que te mueven

Mía es mi voz y este grito
que podría ser un aullido o un alarido y no lo es
Un interrogante es el poema
la gente malentiende las cosas ¿you know?

¿has leído esto en realidad?
estás muy loco o muy colocado si has leído todo esto mi amigo
hace mil ácidos que estoy vivo
 hace mil tragos
la vida y la poesía son un puñado de bolitas
(y yo tengo el aserrín)

Creo que confundiste libertades y tomaste para otro lado
un interrogante es el poema
y nadie aún ha contestado una sola de mis preguntas
soy el sonido de un tren desvencijado
soy el sonido de un tren descarrilando

mía es mi voz y este grito
que podría ser un aullido o un alarido y no lo es
que podría ser tuyo y no lo es
¡mírame! yo no mataba ni a una mosca...
pero hay amores que matan
hay amores que matan
en la calle de la corrupción no hay frenos que valgan...
vamos derecho a ser hombres y para eso no hay remedio

Nunca pude darte una solución
es cierto pero... un interrogante es el poema
soy el sonido de un tren descarrilando
soy el ruido de un tren desvencijado
pero mía es mi voz
que podría ser tuya y no lo es
este es mi grito que podría ser un aullido
y no lo es

               Irma Fraye

De qué sirve


Te aseguro que no me sirve
ver correr el agua, ver las olas
ver al sol, jugar con las estrellas,
ni la luna reflejándose en el mar,
tampoco sirve, el perfume de las flores
su belleza y su color
si no tengo la luz de esa mirada
que llenaba de luz mi corazón,
si me faltan los besos de tu boca
y de tus manos ardientes, el calor,
el temblor de tu cuerpo, en las caricias
que te ofrecían mis manos, con pasión.
De qué sirve, mirarme en otros ojos
si yo en ellos no encuentro el amor
que nacía  en mi corazón
al verte venir desde muy lejos,
ansiosa por tenerte junto a mí.
Otras manos acarician hoy, mi cuerpo
otra boca me besa con pasión
otro cuerpo descansa aquí, a mi lado
otro hombre me da su corazón.
Pero todo es en vano,
no logro ni pensar ni amar
De qué sirve, tener todo a mi lado
al irte tu, te llevaste mi razón
mis sueños, mi locura,  mi pasión.
de nada sirve ya, tener otros amores   
si  tan solo el recuerdo de tus besos
guardo yo en mi corazón.

 María Isabel Bugnon
 San Javier (Provincia Santa Fe)

 De donde vengo

De qué mundo vengo,
no lo sé .
Si sé que soy polen,
esparcido por todo el universo,
fruto que se desprende ,
del árbol de la vida.
El día que maduré,
me recibió la luz del sol,
la tierra me acuno en sus brazos.
Como la frágil mariposa azul,
me eché a  volar
al ras de la verde pradera,
roce con mis alas ,
las flores que allí crecían,
Por la puerta entre abierta,
espié la vida ,
que sin prisa caminaba .
Escribí con mis lágrimas,
un poema en la arena
de la playa.
Quizás algún día vuelva
a la tierra ,convertida en humus,
para volver a una nueva cosecha.

 

 

Aquilea Cuervo

Alumbra-miento

Esa canción,
La escribí para olvidarla.
Esa expresión, esta impresión
Para abandonarlas.
Cada quien apuesta sus restos
Sus despojos
Y se miente
Creyendo que habrá algo más:
Una estampilla del azar
Una medallita
Todo hace parte del más-allá.
Una voluntad.
Una marcha-hacia-atrás.
Esta canción soñó ser poema
Se escribió sola.
Esta canción,
Un ancla, un barco en un espejo.
Esta canción
No es la que miente.

 

Zulma Prina
Del libro Después del olvido Plus Ultra
Auspicio del Fondo Nacional de las Artes

Para qué Buenos Aires

Para qué quiero nombrarte
si lo dice el triste en sus pasos
el insomnio de las noches antiguas
envueltas en su traje de vigilia
y los rostros y las cosas
esos ojos hundidos en una casi locura
de luces apetencias y olvidos.

Para qué quiero mirarte
si he visto urdir las voces del pasado
melancólica poeta de bolsillo
frustración y misterio ahogados en la fiebre
de un mito (que de tan contado
ya parece nuestra propia historia).

Hija adúltera que aprisionas las manos
de unas raíces extraviadas.

Me he quitado las estrellas
y he roto los poemas que te cantan
para verte temblorosa y erguida
con el silencio a tus espaldas.

Utopías devoradas en el último naufragio.

Ya no sos la nostalgia de la patria vieja
ni siquiera un sueño de pibe abandonado.
Perfil y voz de sombra
asida a la figura de lo que nunca fuera.

Solo queda la poesía de tus calles
alumbradas con retazos de tango
una muchacha un farolito y el pañuelo al cuello
las ganas de haber nacido
en la tierra de los viejos
una queja, días rotos, un orgullo mal parido.

De tanto amasarte con el polvo de otros surcos
sos ahora lo que hoy
una grandeza inventada.

Una quimera que duele por debajo de la piel.

 

Poemas de Jerónimo Castillo, San Luis, Argentina

 Cae el telón

Despreocupada soledad que sigue
los vericuetos de sutil belleza
y que horadar la plenitud consigue
en el cenit colmado de entereza,

marca la hora en confesión distinta
con sacrosanta y fementida unción
para tensar indefinida cinta
con ganas de envolver un corazón.

Por ancho río de crecidas notas
un melodioso coro de cigarras
construye y reconstruye sus derrotas
al son inexistente de guitarras.

Y en la oquedad ficticia de la noche
calma su sed la intrusa incertidumbre
con aparente amago de derroche
cada vez que pretende hacer la cumbre.

Himno de sal y mordedura ciega
trepida en aturdidas vibraciones
porque a su vera siempre se congrega
la etérea laxitud de sus canciones.

Cuando promedia el carrusel de luces
que siempre encuentra en su razón el sino,
quiebra el oprobio de pequeñas cruces
para poder cumplir con su destino.

Y así el ocaso inexorable acoge
paso por paso el presagiado instinto
para beber el agua que recoge
en cántaro sutil, pero distinto.

Al acceder su cíclica mirada
sobre orfandad del mundo, se conmueve
la voz del cielo, y sin decirnos nada
cae el telón tras una vida breve.

 

Eduardo Ortiz

MINDSCAPES I-VII (Withinthelimitsofourunreachablepresent).

Luz latente en la superficie, un aliento sin contacto
que determina la construcción de un movimiento sin trayecto.

Pareciera como si el tronco,
dejado a la atracción de una exhausta diferencia,
coincidiera con la mancha.

Ente natural que busca despegar y frecuentar lo sobrante
en su ausencia de complicidad.

Papel en deformación inmóvil, deducción del tronco muerto
satisfacción del (inter)medio, entre falange y extremidad.

Encasillar al demostrar es inflamar,
pero siempre podré superar el alimento, frecuentar lo sobrante,
y en su fragmento de rama regresar a ser árbol.

Traspasar la fortaleza es atestiguar la indumentaria con desprecio
donde el material sin procesar permite engendrar lo atómico en un manantial.

Accidente, alarido sin descubrimiento de fortaleza.
Bifurcación de la trepanación en el vapor de la mirada anterior.
y nuevamente, la luz.

Espectro frívolo en esta travesía de implacable rotación en desuso.
Ahora me entrego a la atracción del género, sin red.

Tiempo, envase de la luminaria, 
en desasosiego frontal de la corteza en su reptil estancia,
recuerdo de sus raíces.

Error, un gesto de amparo, furia del imperio,
determinación para atenuar el error de lo ubicuo,
despegar la mentalidad en resonancia del alimento.

Espacio momentáneo y diverso testigo del triunfo, listo para retomar la efeméride,
amplitud del deseo para reestructurar y fomentar sin involucrar(se),
el indulto latente que siempre ha sido la vida.

 

Elsa Florit

Rutina

La lluvia gotea infinitos pájaros sublevados
que se exilian más allá de la cresta del invierno.
Se detiene una nube
sobre el péndulo lujurioso de la tarde,
y eclosionan instantes perdidos
que van a anidar en la cima del destierro.
Bordes amargos, imitando espejos,
reflejan la desidia de noches en ruinas,
y se evaporan por los claustros del olvido
las últimas voces que erosionan los silencios.
Todo es eterno,
como el lamento de la hiedra que, perenne,
trepa la bruma de las almas sin dueño
y se detiene sobre tejados oscuros
que amamantan soledades.
Desidia de duendes que convocan realidades.
Besar los pasos errados
para pagar las culpas con la tierra del estío.
Desandar las honduras de la noche
para entender que no hay culpas.
Sólo un derroche de inútil raciocinio
que ha venido a mutilar verdades,
cuando las ansias se tuercen
hacia el infinitesimal momento de la duda.
Sangran las pieles de la aurora
con un gemido ametrallado de esperanzas.
Duele la rutina que se ha ido a instalar
en las vísceras más sedientas del deseo.
Pasa el tiempo afilando los instantes.
Y la rutina … queda.

José Pómez

Aletazos que sanan la morriña
dobla la alteración porque está viva
y nunca desatiende a sus luceros
más vivos, vivos que los siempre vivos;
como a veces se portan en valijas
unos tejidos limpios impregnados
con mimo del vapor de la victoria
en la blancura del pudor del valle.


Son aletazos de realidad simple
débil como un papel mojado en lágrimas
la de las calles curvas bien barridas
va con la ciudad de los aletazos;
sana la enferma calle enfermedad
sin saber cuántos son los aletazos
lamento del gruñido engranador (engrasador)
enmascarado de los mil detalles.


Va un sonido metálico de tierra
que engaña con la niebla entre la torre
cuántos cuántos aletazos nos faltan
transita triste conglomeración;
la señal es perfecta digital
España hija única de la esperanza
la del cielo que mira amanecida
cuando el del rayo despide a su amada.
(Hecha la prueba)

María Laura García del Castaño, Córdoba

La música incierta

Sólo la música
el inventario de la música olvidada
el olvido de tu música
el habla de las horas
la resaca del sol
la espera de la fe en la música

La mancha sobre la piel de quien espera
la espera del inventario del que olvida.

La mancha de barro
en la voz
del que no habla

     

Edda Cavarico

asesinan!

               A las victimas argentinas

Desde su ataúd repasa anécdotas
No olvida la detención
                la  tortura
               el asesinato
del hijo que jamás buscó
Fue cobardía paterna?...
Fue angustia sin horizonte
ante la violencia política?

Las energías cósmicas se cruzaron
en el Universo reconociendo
gritos de dolor en las tumbas

     

Rosa Pérez Repullo
España

Pétalos Rojos

Pétalos rojos encontré,
aquella noche en tu cama.
Desnuda te espere,
feliz por tu llegada.

Pero quedo sólo en eso,
en algo irrepetible.
Hoy vi caer un pétalo,
y mi recuerdo se repite.

Porque olvidaste el momento,
que podía haber sido eterno.
Tu vida se tiñe de negro,

por no conservar tu pétalo rojo

 

Victorita Dutu from Bucharest, Romania

                                                       The  Deermmmmmmmmmmmmmmmmmm

  Ilinca was so happy, finally alone, far from the world, in the mountains, on Christmas’ Eve,  forgetting about her job, her deskmates, forgetting about cars and tramways. Only the monastery and the snow that spread around it under the moonlight. Only her and the sky, her and the trees, her and the white of the snow. That’s all she always wanted to do: to fly, to laugh, to run alone in the night, through the snow that wounded her eyes with its glitter. Nowhere had she seen such bright colours thrown on the white snow which  became purple, red, violet, sky blue, blue, azure, nocturnal white... This had happened many years ago, when she was a child, only then, on New Year’s Eve, at Christmas or in winter,she had that power of a babe of rejoicing of something so beautiful, so wonderful, so miraculous like the snow that hadn’t finished to flood her eyes, her face and soul with a joy without end. It was at that moment that she felt like a child, in the true meaning of the word. It was as if the world in which she lived made her grow old, as if she purely and simply   grew old before the term and it was not the body which grew old, but the soul, it was a dangerous oldness. She was so near to the snow that, arrived in the forest, she wished to disappear in that white which couldn’t be anyelse than the purity of God when He created our world with all that it contains. She was near to shout exultantly, to laugh, but she couldn’t , because she didn’t want to trouble that wonderful silence, so she laughed in her soul of  a virgin deeply fallen in love with the sky, the universe, the glory, the incomparable splendours, she laughed with the soul of a bride without bridegroom.
 The snow dressed her  and her soul with the  white dress of an endless wedding, dress that she couldn’t take off , that she didn’t want to take off because she felt like being in a fantastic world. The sky was on the earth, it was Christmas’ Eve, something had happened inside her soul. This wonder of a day that she had expected  to appear, to come so that she could live it, had changed her existence and now she had inside her that strength that didn’t let her suffer uselessly. The trees were her brothers and so was the sky that she wanted to touch with her hand, and the universe in which she wanted to fly. She saw some  flowers that hadn’t had the time to bloom, they were completely frozen and she became sad because she felt like them, in her heart many feelings and ideas hadn’t had the time to bloom.  The world in which she lived was so strange, people had relationships, but they hadn’t  feelings anymore.
  At that moment, she was in another world, fantastic, beautiful, it was the world of her dreams, and she wanted  another miracle to happen to her, she wanted that she never should be sad, whatever may be her life, whatever may happen in this world.  She wanted to have this commitement with herself that, however great may be her pain, she should remember the night lived then, before the great day of the universe, when something miraculous had happened, the axis of coordinates  of this world had changed  and we could think about the mankind from another perspective than that of death and selfdistroy. Beyond all that we think and live daily, the beauty of that moment had a sense, it alludes to something totally unique, to the purity that we can feel and live because we are eternal and because God wanted us to feel and to live it. Oh, how much she would wanted to understand this miracle of birth, of embodiement and , especially, the miracle of rebirth to a life, to an existence without limits, which is an inner one, hidden, mysterious, and only the whole silence of the world can hide or discover it.
   Staying like this in the night, propped on the tree that couldn’t be anything more than the witness of what happened, of what will come and hasn’t yet been, she wanted to understand, to know, to feel more than she did, to be nearer to that unknown something hiding to us  another sense of the world.  She put her ear on the bark of the tree, she wanted to hear then, in that night when the stars and the moon were lightening candles that made the snow glitter in thousand colours, she wanted to hear something, to understand something miraculous, something wholly new in her life.  Staying like this, the ear pressed to the bark of the tree she was cold because the bark was cold, then, she warmed herself being well enough, she heard something like a writhing, like a pulse or a throbing inside the trunk of the tree, something seemed to come up and wanted to spring in whirls and she heard and felt her heart beating strongly. She was under  a violent emotion, she felt that something mysterious from this world passed through all things: tree, snow, day, night, sun or moon. She took the tree in her arms, the tree was as lonely as she was in that wood full of trees. She was living in a world full of people, but her loneliness was greater and greater every day.  Why, for what reason ? She wanted to be like the tree that she had embraced, then she propped on it and let herself slip in the snow and stayed on her back to look at the sky of the night, at the moon and the stars that seemed to roll on it. All happened like in a dance, because all things tried to shine for That Who created them and made them so beautiful. In that Christmas night something miraculous happened, something that she couldn’t understand. The snow was so soft, but Ilinca was cold, she wanted to rise,  she propped again on the trunk of the tree that waited for her so silently, to meditate near it and said to herself : „This is my higher form, in this form I can understand what is this miracle of the world that embraces in its infinite The One who created this world.” Ilinca looked again at the sky and at the stars and it seemed to her that a star was greater than the others and nearer to her, it seemed that the star was drawing near to her, she felt like laughing of her illusion, she half opened her eyes to feel this illusion and, while she was playing with this mysterious light of the night, of the stars and of the snow, she suddenly heard a faint rustle. She shuddered and a thought made her tremble: „a man!” It was as if someone understood her secrets and entered roughly in her sanctuary, in her labyrinth, in what was precious and sacred to her, while she was thinking of what is difficult to understand or even incomprehensible in this world, she was thinking of His Birth, she was thinking of Him, who is so silent, so sad and so great, so.... she didn’t turn her head, she stood the face pressed on the bark of the tree, she wanted to be so small that she couldn’t be seen or felt and she heard that rustle again in that silence and then she heard it for the third time...
   Ilinca looked forward without blinking and saw her... she had the head bent to her, little ears,  slight legs and body and a nice fur,  the deer loked at Ilinca and Ilinca looked at her, the two of them were  equally scared, equally free...... equally free to receive and to look at the beauty of the forest which was the beauty of God. Ilinca couldn’t breathe anymore, she didn’t want to move lest she should scare the deer and this one could run away...some seconds elapsed during which Ilinca  was afraid of moving, the deer turned her head to another direction, made a step, made a second one and then disappeared through the trees as quickly as she had come. Ilinca could breathe then and remained silent, her heart filled with joy and beauty.
   She stood motionless without thinking at something, she simply  wanted to be like the snow, like the traces left by the deer, like the tree on which she was propping, like the leaves that hadn’t fallen and were covered by snow... Ilinca wanted to run after the deer, to take with her the snow and the stars and all that was around her. She understood  that the beauty of that moment could never been destroyed and, if the soul can contain this beauty and  if Him, the Wholly Wonderful, came to live in this wonder of the creation, we have in us something so great and this greatness is eternal. She said :”Oh, My God, You are great !” , that’s what she felt like saying again and again, without stopping. But, because she had stayed such a long time under the snow that was falling in the night, she was  seized by cold and, having in mind the words that she had repeated before, she went inside the monastery, being happy for having been struck by a meaning so great that it would feed her spirit all her life long. She knew that she could never forget such beauty. Her soul was flying and her body was floating over the snow to the monastery from which she had come. She entered the church dressed in wedding clothes for the vespers service had begun.

 

Azules perdidos (Jpellicer)

Se inventa el mañana vestido de recuerdos,
que calman la sed de amar de este presente,
de la emoción ausente, del instante indiferente;
silencios que llegan y llevan, orlados de pena,
murmullos de soledad y muerte.
Van las miradas perdidas, sin rumbo… a su suerte,
guiadas de palabras que en la noche preciosa del ayer,
pintando el aire de pasión, dibujadas todas quedaron;
miradas errantes buscando en mares que perdieron su azul,
respuestas que alivien, y en ese ansiado susurro,
serenen de mágico ungüento tan inmenso dolor.
Enfrentado a la amargura espero de la noche el nuevo día;
auroras de esperanzas preñadas de emoción,
anuncian el color que el sueño del lamento
a mi alma, rendida y entregada de puro tormento,
robó de mis labios la huella del beso;
lienzos de cielo que, en su callada inmensidad,
en el horizonte donde se pierden los anhelos,
los míos, que junto a los suyos de la mano caminaban,
en aquella noche preciosa del ayer, perdieron su azul.

María Alicia del Rosario Gómez de Balbuena

 

HOMENAJE A MIGUEL HERNANDEZ

Qué cantos, qué sirenas…
¿Qué aullidos, del recuerdo,  romperán las  cadenas?
Y en los muros de tu sagrado encierro
¿Qué secretos funestos escondidos  te llevas?
¡Ah Miguel, el de Orihuela…!
Ah poeta  -en compromiso de una idea-
Si los ángeles acunaran tu marcha de pastor
Y Góngora te hablara, como ayer, al oído
Creeríamos, todos, que aún no estás vencido.
Tu caminar poético nos muestra la contienda:
Poesía y palabra: Machado. Rubén Darío.
Y en el verso creyente, el abrazo al amigo…
Una fuerza fluyendo entre pastos pisoteados.
Por cabras abonados, en tus sueños de niño….
Las letras españolas acunaron tu esencia
Y lamentan el sino de tu partida enhiesta
Guerrero enamorado del poema naciente
Tu recuerdo acaricia la humanidad doliente…
Un Neruda, en la historia,
 va contándonos cuitas de luna paseandera.
De tu luna ¡Maestro!  De tus versos geniales
De esa sombra, entre luces, de esa luz entre cruces…
¡Oh Miguel de la historia!
Como un rayo certero, penetras la palabra
Y  un soneto de muerte se agita en la memoria
¡Ah Miguel de Orihuela!
Cabalgata nocturna de romántica espuela.

 

 

Carlos Cartolano

Prolongación de la mano.....

I.

Sólo la mano sobrevive
Sentencias del oleaje.
Emerge prolongándose
Cava tesoros del inca
Lleva vista en su palma
Sabe/ Huele/ Canta
Escucha en caracoles.

Es lejana pero alcanza
Hijos y hombros de viaje
Casi extraños. Demudados
Lavados por soplos
Del mismo mar. Unos
Vuelven aferrándose:
Confiesan extravíos.

Sólo la mano planea
El último verano. Goza
Estallidos del amor
Responde al alma
Ilumina y otros vuelven
Encandilados/ Locos
Mostrando hallazgos.

¡Y cómo ve la mano
Palma abierta al viento
Despidiendo. Llamando
A un mismo tiempo!
Con ella en ella
Escriben/ Leen/ Rezan
Respiran paraíso.

II.

Grabó las piedras
Empuñó estiletes
Legó secretos
En tablillas de mármol.
Explumó gansos
Y derrotó tantas noches
Derramándoles tinta.

Todo leyeron
Los eternos sucesores
Del nudo/ El jeroglífico
El ángulo y las miradas
De dioses interiores.
Leyeron/ Repitieron
En lenguas oceánicas.

Después martilló
La mano combativa
Y grabó memorias
Como Dios los corazones
Pretendiendo eternidad
Horadó/ Impulsó
Eléctricos ardores.

No la mano que copia
La que esclaviza luz
No la que enamora
Con mieles sugerentes
De falso amor.
Mano creadora es ésta:
La que ata o separa

Tendiendo hilos de verdad.

III.

Mano que importa
Prolongada en cada rostro
Ósmosis del alma
Ojos/ Nariz/ Y voz
Van estirando versos.
Abierta garganta
Asesinando números.

Y mano que siembra
Desatando próceres
De mármol y fusilerías.
La que respira y suspira
Alienta/ Reconoce
Armada de fe/ Fortalecida
Naval descubridora.

Sólo la mano sobrevive
Porque ama y es amada
No la doblan sentencias
De mar ni de los hombres.
Es un juez que se desviste:
Su quilla lastima y mata
Precios/  Exangües adulones.

Dormí con ella. Me despertó
Con cinco urgencias
Y buscó a la hermana
Del mismo soplo.
Me alzó apoyándose
En cinco respuestas:
Entonces logré escucharla

Obedecí el dictado.

© de A ojo y con las manos (inédito)

Jorge O. Hermiaga
Moreno – Pcia. De Bs.As.

Caricias

Ella busca una caricia,
imagina encontrarla
en cada gesto
en cada palabra,
pero no la ve.
Recuerda la mirada
que tienen las caricias
aunque jamás ha visto una
dentro de sus ojos.
Cree oír su voz en los galopes
del sentimiento herido.
A la deriva
como un fantasma la presiente,
ha buscado delante de sus pasos
el escondite perfecto,
es una ilusión perdiéndose apenas
en la tímida sombra
que siempre la  acompaña.
Se desvanece cuando la encuentra,
¡la sigue entre tanta gente!
La necesita
aunque sea un poco.
Se hunden sus párpados
y se llena de ilusiones,
Pero al cerrar sus esperanzas 
todo se disipa,
se vuela cuidadosamente.
Nadie desprecia una caricia
-menos ella-
que la desconoce.
Ni siquiera es real
la de sus sueños.

Ángeles Valdes Marteles

Yaces en mi (erótica)

Cansado de noches
lejos de la ternura de tu piel
acurruco tu espalda
y libo salado néctar
en el vino negro de tu pelo
En tu roja tentación
sorbo callados suspiros
que el corazón grita
Mientras
sobre la sima de tu ombligo
busco sotos de sombra
y en hombros de espejo
dibujo tu figura con mi legua
poco a poco despacio
muy despacito
Palmas ardientes circundan
tus senos inquietos como palomas
y para alargar tu castidad azul
abrevo en ellos mis deseos
de valles por descubrir
Mientras
te beso despacio
muy despacito
Desgarro amanecer y tiniebla
en busca de tu imagen despojada
como abandono de desierto
y lágrimas de lluvia
me prestan su cadencia
Mientras
ovillado a mi mismo
en busca de tus manos
te beso despacito
muy despacio
y
sueño que eres mía
¡ toda mía!

Lulú Colombo

Los espíritus del Cerro
               
            Carta homenaje a Juan L. Ortiz y a su poema
             “ Los ángeles bailan entre la hierba”

Aquí, Juan L.
el sol ha dejado a su paso
agujas de cristal que rechinan
entre las champas, relumbrando,
como huesos calcinados de espanto.

Dura es la noche
de los espíritus del ayer
silenciados por las alas de los ángeles.
Duro devenir
de esos entes sin nombre pudiera
que esconden estas piedras dormidas
Los grillos resisten en silencio
centinelas, siempre ahí... como ellos.

La memoria acurrucada en los aleros
junto al espíritu del árbol
y a los seres emplumados
Ella invoca al viento
El ángel ha matado al cóndor
en vuelo de amargas volutas
y brilla, puro marfil devinto
como la muerte misma.
Las horas destiñen el tiempo
y ellos siguen ahí, Juan L.
En cada piedra
en los senderos que suben
al cielo, en el aire del monte
Y aunque no lo crea
los ángeles de aquí
no bailan entre la hierba.
No se sabe cuántos...
Eran muchos (¿miles?)
cuando las alas de los ángeles
rozaron las champas riendo
con esa sonrisa fúnebre.

Pedro López Ganvini (1966)
Lima - Perú 
                        

El rincón del loco*

Un rincón para tus versos
para tus miedos y
tus oscuridades que
atrevidamente las develas
Un rincón para hacer el amor
con tu musa
con las sílfides que
acarician los cuerpos
invisibles que en sueños
toco y destrozo
Dos paredes en 90 grados
el piso y su techo
testigos de mis locuras
Un rincón para esconderme
de mis disparates
por los que la gente
me señala
También allí dejo latir
en paz mi corazón y
también para descansar
este trajinado cuerpo

A veces
también este rincón
para escudarme de las piedras
de envidiosos y mezquinos

Este añorado
y comprensivo rincón
donde en mis noches
me acurruco entre versos
y frazadas de tus besos
intento morir en paz
y llego a ti con la
ilusión de cada nuevo día.

*nombre de plaqueta de poesía en Perú

Mabel Pruvost de Kappes
Esperanza - Santa Fe – Argentina

Fuego

Una llama arde en tu interior.
Tienes un sueño que realizar
una ilusión  que cumplir.
No detengas tu marcha
ante los puentes.
No retroceda tu pie
en el recodo.
La vida es un camino,
escarpado o llano,
sinuoso a veces.
Para nadie es fácil recorrerla,
para todos presenta serpenteos.
La diferencia está
en los caminantes,
en su decisión y su coraje,
no en la forma del terreno
ni tampoco en el tiempo,
o la comarca.
La ruta guarda a todos
compromisos,
y dificultades.
Lo único que cambia
es la manera
en que cada uno
afronta su viaje.
Lo grande no está en eludir.
Hay que entregar
lo mejor de cada uno
para hacer la marcha
con espíritu y pasión,
con nobleza, garbo
y valentía.                       

Del Quetzal al Tocororo.

Enrique Godoy Durán Guatemala,
Ciudad capital

La noche se va enredando
entre recuerdos del alba
y la tristeza del tiempo
abre sus ojos al llanto.

Las voces de los timbales 
me despiden desde el puerto
y la nostalgia me invade
al escuchar un bolero.

Cuba, bongós y canciones
abrazos de mis hermanos
y el azul del mar Caribe
Guatemala y su marimba
voz de ancestros milenarios
 tradiciones y volcanes.
Historias que nos hermanan
En el abrazo fraterno
Del Quetzal al Tocororo…

Adiós hermanos cubanos
Adiós hermosa nación
Voy dejando mis quimeras
En las playas de la vida.
Muy cerca del malecón…

ALGUNOS PARTICIPANTES DEL  TALLER LITERARIO “PASIÓN DE ESCRITORES”
                      Coordinado por la Poeta VIVIANA ÁLVAREZ

Lourdes Lidia Pacoricona Villasante –Puno- Perú

El año Nuevo

La noche transcurre, mientras las horas  saltan en el reloj, las estrellas contemplan expectantes; los duendecillos llenan alforjas de pesares, para  esfumarlos en el infinito; separan las alegrías y las retornan en el tiempo, servirán este año  que se inicia.
Empieza el festejo, los juegos artificiales se confunden en lo alto, cada campanada se prolonga llevando su pesada carga, empujada por los sueños que no pudieron cumplirse.
Las  tristezas se rehúsan a retirarse, el viento sopla presuroso, los minutos pasan.
Ya se escucha el tintinear de las copas en el brindis que recibe este nuevo año, cabalgando  corceles de plata, cargado de augurios. A cada quien un trocito de esperanza, una copita de dicha.
Los duendecillos cierran las puertas de las desdichas, abren las de la esperanza, vigilados por el rocío de estrellas - que son los ojos de los que se fueron-.
Empieza a correr el tren, los minutos, embarcados junto a sus segundos, van al encuentro de las horas, los días y los meses, se inicia un nuevo año.

Ricardo Gea –Córdoba-

Destino

Cortabas la maleza con seguridad
Te abrías camino sin temor.
Conocías la herramienta,
sabías usarla  y a dónde ir.
En mi amor absoluto,
traté de seguirte, no sabía cómo.
El machete lastimó mis manos.
Te fuiste lejos, muy ausente,
Quede atrás, jamás viste mis heridas.
Mucho tiempo la sangre manchó mis pasos.
Hoy las cicatrices, son marcas que
recuerdan tu ausencia, impiden tu olvido
Ya no hay días que sangren
Pero sí quedan noches que duelen.

María Cristina Muguruzza
Chaco- Argentina

Un Poeta Más

Un ser como otros
que no quiere destacarse.
Busca
descargar y llorar.

Su palabra
sublime
es radar de almas.

Agitado
sale en  busca del amor
que no vendrá.
Su pasión agoniza.

Su locura es secular.
Otro

la vendrá a reemplazar.

NORMA IRIBAS  -Rosario- Argentina

                            Nocturno    1

         Crepuscular tejido de azules y sombras, sueños y ensueños; manos que acarician cenizas lunares y dejan sobre ella marcas de eternidad.

Leonor Escardó

Los ojos de la lluvia

El agua anda descalza
por las calles mojadas
..............Pablo Neruda

Hoy
ahora
aquí 
he capturado los ojos de la lluvia
los encontré afilados
dibujando las lágrimas del cielo
que se alargaban como si fueran dedos.
sobre los tristes muros. 
He buscado en ellos
sorprender infinitos vacíos
abandonados por las formas
en esa recurrente búsqueda de geometrías
que se alternan, se suceden, vagan y mueren.
La lluvia ingresa
a olvidados rincones que lloran sus tristezas.
Cae el agua que tiembla
junto a palomas guardadas en balcones,
todo es penetrado, alcanzado, sorprendido.
Todo es lluvia y todo está en mis ojos
hasta los pensamientos de la lluvia
que están en mis pupilas
parpadeando las luces y las sombras
en paraguas que pasan
sin comprender que pasan.
Paraguas multiplicados en espejos,
sedientos espejos de agua que todo lo devoran.
Siento que esta es,
la pausa larga de la lluvia
la que se toma para llorar sus penas
las penas que siempre guarda el cielo.
Es el denso intervalo que permite
el brindis del cielo con la tierra
el encuentro de ambos  en un abrazo de agua.
Algo se me revela,
algo vive en mis ojos
de otros ojos iguales a los míos.
Alguien capturo la lluvia sin quererlo
por algunos instantes,
como yo
sin saberlo,
y estamos compartiendo
la ingravidez del agua
y el sollozo largo del espacio
y sus secretos,
Pienso y siento 
que otro día de lluvia
nos vamos a encontrar
en las pupilas
sin querer o saberlo
capturando otros ojos de la lluvia
en otro circunstancial llanto del cielo
donde todo transcurre
casi sin huellas
en el gran invisible
que nos une y nos deja.

Rubén Amaya

El inundado

¿Cómo se llama esta región?
¿Será quizás la puerta de servicio
del mundo occidental?
Me pregunto
porque no encuentro mapa
de esta desolación
recuerdo que aquí reinaba el río
con su séquito de pájaros profetas
tenía sus barones y señores feudales
el tala servicial el elegante pino
soberbios y arrogantes lapachos
tenía también su principado
feroz y aleve el puna musicales corzuelas
el soñoliento yacaré enfangado y flemático
circulaba también su truhanería
el tatú burgomaestre el ñandú el carpincho
huraño dignatario el carayá
oficiante en aullidos
y por abajo oscuramente áulica
la yarará silente
¿Y el hombre? Un habitante más
un modesto vecino a veces peligroso
a veces solidario protector compañero
todo esto son recuerdos
ya no los encuentro
sólo diviso el río
el río sin orillas y la selva en harapos
¿será quizás Viet nam y su arroz bombardeado?
¿La dulce Nicaragua flagelada a metralla
la atormentada pupila de Hiroshima
o el desvelado azul de Nagasaky?
no…. Los anales del hombre
no registran combates
de hierro y volcán desatado
no hubo nada
sólo olvido desprecio
la síntesis exacta
de cómo concibe el yanqui
a su patio trasero
esto es La Argentina callado litoral
maternidad del verde
proletaria región de yerba mate
cotidiana ternura de algodón
esto es La argentina lejos de Buenos Aires
lejos de los ministros y de las embajadas
esto es La Argentina debajo de las aguas
cuando no queden recuerdos
de dioses ni de imperios
cuando el sonoro aliento
de pupilas despiertas
disuelvan impacientes los estériles huesos
de mercaderes y guerreros
cuando las largas y cristalinas lluvias
laven la piel de América
nuestro pobre hombre
el inundado
andará de sol en sol de cuna en cuna
bebiéndose el amor
en pleno otoño
total libre ya de asesinos
la primavera va a alimentarse sola

Gorka Lasa Tribaldos -  Panamá

Soledad de caminante

Viento que golpea mi rostro
torbellinos de agua y frío que colapsan
sobre mi soledad de caminante.

Montañas azules, bosques  nubosos en las distancias
senderos húmedos y ocultos que llevan a la noche
de la aventura inmemorial.

Las luces del atardecer se alejan entre las nubes de tormenta
pies cansados recorren la ruta del olvido.

Alturas de soledad en las montañas del hombre peregrino
buscando en las distancias el efímero recuerdo de la Mujer-Luz
Infinitamente solo en la cumbre de su silencio
perdido en las distancias de sus sueños lúcidos.

¿Qué quedó después de todo lo contemplado?
Solo recordar la vida en sus senderos viejos
escribir glifos secretos en el papiro antiguo
sobre los caminos de una patria olvidada.

¿Qué pasará ahora que todos alucinamos con el imperio y su poder
que el canto del delfín se ahoga en los mares de los hombres ciegos?

¿Dónde está la conciencia pura en este tiempo incorrecto?
¿Cuánto falta para que despierte el hombre?
¿Su amanecer, su eterno canto, su destino?

Torbellinos de agua y frío
sobre mi soledad de caminante
Viento, lluvia, niebla de montaña
cae la noche y consigo trae la estrella.

Josep Esteve Rico Sogorb    Alicante

Debes Saber....…

Debes saber, locura mía; que te anhelo más que nunca, que ansío inquieto, fundirme acaloradamente con tu ser para crear entre ambos un todo, para  entrar lentamente en tu interior, para invadirte con mi esencia hasta rebosar las mieles del placer…hasta avivar con creces el fuego de nuestra deseada pasión.

Debes saber, debilidad mía; que ambiciono ¡tanto! inventar ardientes poemas de nuestros sedosos y cálidos cuerpos, recorrer sinuosamente piel y poros para vivir intensamente nuestro acto de amor compartido, nuestra mútua entrega.

Debes saber, mi Venus, mi diosa; que te amo infinitamente, ¡tanto! que desespero por sentirte mía entre mis brazos aguardando impaciente que cada gesto, que cada beso, que cada caricia…nos eleven al séptimo cielo.

Debes saber, mi ángel, mi musa…¡mi todo! que desearía impetuosamente, alcanzar contigo la cima empírea y celestial del goce amoroso, conquistar juntos el podium del placer con ojos cerrados y elevando nuestras sensaciones.

Debes saber, dulzura mía, mi tentación; que me apetecería dejarme llevar por tus suavos besos y gemir agradecido, al sentir tu tacto en mis curtidas manos.

Debes saber, ternura mía, mi ardor; que sueño expectante, con vestirnos de sensuales trajes de sudor, humedades, salivas y latidos; para sumergirnos en la erótica vorágine, para arribar unidos y al unísono a la catarsis consentida.

Debes saber, bomboncita mía, mi almibarada fruta; que mis labios sonreirían complacidos, si me permitieras susurrarte palabras bellas llenas de candor, tal y como me dicta el corazón.

Debes saber, obsesión mía, mi esperanza; que mis dedos se estremecen en estos instantes, al escribirte tan sutiles y enamoradizas frases, y que mis ojos se empapan de emoción imaginando tu tierna respuesta.

Debes saber, mi licor, droga mía; que te espero para unir nuestros pechos, que te busco para se abracen nuestras almas, que llamo a tu puerta para fundir nuestras carnes y crear el más bello poema que jamás imaginaste.

Siempre Tuyo.

Juan Manuel Pérez Álvarez –Ourense- España

De  "El Caballero Invencible"

El Nombre del caballero

El Tiempo, hecho cáliz de luz sobre toda forma, el Tiempo hecho transparencia líquida de Voz apalabró la alborada.
La alborada, procesión sucesiva del Principio, encarnó la tierra verde de la memoria, y vino a nacer hoy en el instante engendrado al pie de mi puerta.
El Tiempo se llamó hombre, y se sucedió en senda de edades, y el perro fiel del Amor lo siguió hasta su no definitiva perfección, ángel total de su conciencia.
Encontré el instante envuelto en pañales de dolor, y toqué su piel que pertenecía a mi vida, y hallé en los ojos del niño esta blanca casa al pie de los océanos de mi pobre amada ausencia.
Más prefiero este instante vivo que todos los reinos muertos de todas las épocas. Más prefiero tus balbuceos, niño-espacio, niño-sed, niño-Cristo, Verbo de mi sangre, que la bella armonía de tu Madre la Canción de tu cuna.
Como tú, instante, creces en mi interior y crucificas mi miseria en tu verdad, te vuelves caballero y clavas tu alimento a mi nombre, y ahora yo me llamo como tú.
 

Skorpio

Necesito crear un mundo nuevo

No sé la dimensión que tendrá, pero será mío.
Lo crearé porque debo fundar en él u n nuevo hogar, en el
cual seguramente habitaré con otros seres que piensen como yo.

Necesito poder respirar la atmósfera
de  paz y justicia que seguramente contendrá.
Allí no tendré temor a los fantasmas que se ocultaron
durante mucho tiempo, tras ese manto oscuro y tenebroso
que me impidió ver la verdadera felicidad, la liberación de las
ataduras que no  dejaban  que mi alma volara libremente.

Necesito poder retener los momentos  felices
que seguramente sobrevendrán en ese, mi mundo, y que
compartiré con seres que aún no conozco, pero que presiento
puros y justos .
Seguramente otro mundo similar ya está en gestación,
o tal vez ya gira en otra dimensión ,  ojalá pueda descubrirlo para hacer
que el mío gire eternamente a su lado.

Alejandro Gómez  García – Madrid-España

Fragmentos Desaparecidos de  Códices  Mayas.
Libre interpretación del autor

Felonía

"Todas las cosas por fuerza inmortal, ocultamente,
están ligadas  una a otra, tanto, que uno no puede
tocar ni una flor sin perturbar a una estrella".
                                                       Proverbio azteca

Nunca me vieron la cara.
Entre susurros,
conspiraciones y grandes banquetes,
nunca entendí,
de qué me hablaban los hombres de uñas largas
y siempre con fruta en la boca.

Yo quise a mi gente,
y muchos murieron por ver
a los chicos que corrían por los maizales,
en un mayo abrasador
-los envidio-.

Luego,
cuando los chamanes empezaron a ver dioses en la tierra,
ya era demasiado tarde para levantar las grandes torres.

El pueblo pidió al Sol
su bermejo mañanero:
y todo se lo di:
desde las piedras solemnes,
hasta las cuevas de los acantilados.

Corrimos,
pero los tejados de las chozas ardieron
como si el Sol hubiera rodado por las calles.

Me rendí,
no como un emperador,
sino como el hueso de un perro:
enterrado y olvidado al antojo de su nuevo dueño.

Dionisio Aymará
                              
                               Preguntas
Para qué sumergir en el agua
la mano en busca de palabras
más o menos hermosas

                  más o menos
                  cargadas de müsica

si hay tanto horror y tanta construcción de caniza
en las ciudades donde tú y yo dejamos
piel desolada
pasos últimos

                   fragmentos
                   de conciencia
                   restos de corazón en las aceras?

Para qué revestirnos de pulida bondad
De vaguedades a menudo vacías
para qué rodearnos de ese halo
de corrección frecuentemente inhóspito

                     Para qué la fe ciega
                     el traje bien llevado

Si en el fondo ocultamos
vestigios de podredumbre
ecos de llanto
milenario temor?

                       De qué lugar
                       de qué profundidad sin nombre
                       extraemos palabras
                       espejos donde nos vemos como somos
                       y no somos
                       sonidos y escrituras sangrantes?

Para qué hacernos estas y otras preguntas
en busca de la luz
si todo este dolor de tener vida
si toda esta
desgarradora dicha de vivir
nos alumbra por dentro

                        como una
                        cadena de relámpagos

                     Los Días Esperados

                         Barcelona. 2003

León Danilo       Chile

Paraíso Perdido.               

............Evy, mi prometida, bella, joven, alegre, graciosa, inteligente, estudiosa, trabajadora, adinerada, sabe cocinar, metódica y ordenada, es un caramelo; dice que es virgen; casi perfecta; habla; de todas maneras nos casaremos.
.............La ceremonia del matrimonio fue hermosa, hasta la tía agria y su marido gruñón se mostraron simpáticos y agradables, los regalos abundantes; la bolsa de donaciones, generosa, pese a los que metieron la mano para sacar en vez de donar.
.............Magnífica fiesta.
............¡Luna de miel!
.............Viaje en barco, hotel junto al mar.
.............Noche de bodas; al entrar, con ella en brazos al dormitorio matrimonial, me envolvía su cuerpo cálido y acogedor, su rostro junto al mío; su cabello perfumado huele a cielo, sus senos prometedores cerca de mi rostro, no sentía su peso, aligeré el paso, tropecé con la alfombra, desperté.

Marcos Aguilar -México
Como cada fin de mes

,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,, A silencio.

 

Como cada fin de mes, iniciaban la tarde, distantes, en un hotel cualquiera, haciéndose memoria en los deseos de otros cuerpos; éstos, siempre circunstanciales, desconocidos y ajenos.

Después, ya casi noche, saboreando un té amargo, se platicaban lo que en otros ojos observaron, y lo que en otras bocas bebieron y sintieron.

Y así, sonriendo, con el odio escurriendo entre sus labios, de vez en vez acomodaban sus viejos sentimientos, sólo para terminar antes del sueño, como amantes que juegan a nunca tocarse, y se viven, para atardecerse… en una tristeza interminable de reproches.

 

Rossana Cantarely  -El Salvador-

La Hora Decluina Haciael Verso

Cruzo los brazos sobre la mesa
reclino la cabeza en los brazos...
en la espalda la luz me golpea
y teniendo deseos de llorar
no lloro.
Me gusta la noche...
que el mundo arranca de golpe
la noche que crece
dolorosa y austera.
Levanto la mirada
para en silencio narrarme
para olvidarme, para volverme extraña,
y se me escapa una lágrima.
Me cierro los ojos,
con la mano que escribe,
sostengo el dolor de mis ansias.

 

 

Eduardo Lázaro Guerrero
 Cochabamba, Bolivia 

Un libro...  

Un libro vale más que mil palabras
porque lleva en su alma
la pasión y la calma
Basta que lo entiendas y lo abras...

Un libro no te pide nada más
porque es el fiel amigo 
que te acompaña, que siempre está contigo
y que no te traiciona jamás...

Un libro vale lo que pesa
y más, mucho más, si su espíritu
dice y piensa lo que reza...

Un libro es más que un mundo...
es una cátedra, una universidad
que no pide ni cobra a todo el mundo..



Elsa Solís Molina                                         

Soledad

A veces sueño no sé si dormida o despierta que la muchacha del 4º,
levantará la vista cuando pasea por la rambla y así, podrá comunicarse con
la realidad.... En ocasiones nos hemos cruzado en la escalera y su aterrada
mirada, se ha cruzado con la mía... su saludo ha sido un murmullo
vertiginoso, en respuesta al mío. Se sienta en los anchos bancos de la
plaza de La Catedral y su cuerpo desaliñado y quieto, sólo se mueve cuando
una gaviota enorme y desorientada, asombra a los turistas, sobrevolando la
plaza y posándose luego en la cúpula de la Catedral, buscando ávidamente
el mar.
Las palomas, no se acercan a la muchacha, nunca tiene migas que
tirarles... Cruza silenciosa hacia el Museo de Gaudí y recorre sin prisa,
las obras y croquis del artista, subiendo lentamente los tres pisos de
obras tan magníficas. Desde arriba, los cantantes que hacen su día con el
producto del bote, parecen pequeños puntos oscuros con una multitud
constantemente en movimiento a su alrededor, que ignora los problemas de
las muchachas. Las terrazas repletas de personas, cuyas únicas opciones son
si piden tapas de mariscos o tortillas de patatas bravas. Es pleno agosto
en Barcelona y las enormes copas amarillas de cerveza sólo compiten en
color, con la blanca espuma que las corona.
Ahora la muchacha, se fija en las palomas de la Plaza... y en el constante
movimiento de pies deambulando al sol, buscando regalos
en las tiendas de los anticuarios... y las palomas siguen allí,
picoteando, picoteando...hasta que levantan vuelo en conjunto, asustadas
por un niño en patineta...
Como ellas, pero a la inversa, por la noche, la figura pequeña e ignota,
voló desde el 4º hasta la estrecha callejuela, arrastrando en su
vertiginosa caída, un geranio perfumado.

 León Gil

Indecisionari

 1.    Principio de incertidumbre

 La señorita A estaba indecisa de asistir a la fiesta con el caballero B.

      Al día siguiente amaneció con la duda de si había tomado su anticonceptivo a tiempo, con la incertidumbre de saber si estaba embarazada o no; y en caso afirmativo,  con la imposibilidad de determinar, con seguridad absoluta, si sería del caballero B, del caballero C o del señor X.

.2. Dudoso

                                     La indecisión es como un terrible gusano que,
                                     Cuando estás en mitad del improvisado puente,
                                     Carcome con voracidad sus delgadas vigas; mientras
                                     Sobre él; trémulo y sin voluntad,
                                     Vacilas entre continuar o dar marcha atrás

Antonio desconfiaba de su mujer cuando despierta reía y, por supuesto, cuando en la noche soñaba.
     
      Una mañana, al despertar, la encontró de pies junto a su cama, con las maletas hechas y la mirada fría.  Y con resolución le dijo: “Antonio, o ella o yo.  Decide”.  Y desde aquel momento, ya no tuvo ninguna duda.

 

 

Alberto Jiménez Ure Venezuela

La juerga vecinal

El vehículo de grandes llantas envistió contra la casa de la «Esquina Norte» (Calle 5) y, luego de pasar por encima a un gato y del «canino guardián», derribó la pared lateral de una de las habitaciones donde reposaba la venerable Tía Abuela. El indivisible que manejaba y la señora murieron instantáneamente.
Un tropel de mocosuelos corrió hacia el lugar y tomó la cabeza del gato que, tras ser arrastrado por la «máquina de rodamiento», quedó decapitado. Querían jugar football y no tenían una pelota a su alcance. Felices, comenzaron a patearla e improvisaron dos equipos rivales frente a una de las viviendas: donde sus familiares, que libaban similar a los dipsomaníaco y escuchaban piezas clásicas de Mozart, habían encendido troncos secos y les colocaron una «malla de cabillas».
Uno de los ebrios del «convite» se aproximó a la residencia impactada y recogió al perro raza Porcus Gigantic, tirándolo sin desollarlo ni vacilación en la parrillera. En pocos minutos, los vecinos desvalijaban al rústico y saqueaban la residencia de la «grandeva víctima»: a quien, repentinamente, dos motorizados sacaron de la habitación. La ataron con una soga y arrastraron por la avenida principal, con destino incierto.
Cuando sólo quedó la carrocería del «todoterreno», siete cuervos descendieron y comenzaron a comerse al conductor (para las aves de rapiña, sus entrañas fueron perceptibles a gran distancia). Pero, un grupo de niñas les disputó (con amolados cuchillos) los trozos del fallecido y no identificado sujeto. Uno de los habitantes del lugar, atribulado, llamó a la policía de municipio. Sin percatarse que, atraídos por el olor a carne ahumada, hacía rato que habían salido de sus patrullas incorporándose a la «juerga» ajena. Bienvenidos por los escandalosos, pidieron porciones de la carne del perro.
Casi al amanecer, cuando los funcionarios de Investigaciones Científicas del Crimen (ICC) aparecieron con sus «furgonetas forenses», caía una finísima llovizna sobre la urbanización. En la sitio del accidente hallaron promontorios de borrachos inmóviles, apilados unos encima de los otros, pestilentes, empapados de baratas bebidas alcohólicas, orines y excrementos. Uno de los detectives, de aspecto «alienígena», examinó la escena y sacó un arma automática. Descargó la cacerina de treinta proyectiles contra los dormidos al azar, y el estrépito despertó a la mayoría de los vecinos.
«-Recojan a los dados de baja que hoy mantendrán ocupados a los médicos de la morgue» –ordenó el agente-. «Conforme a su pericia, cada cual a su ocupación».

 

Jéssica Arias Mingorance - ........Vila-seca

Amanecer en Venecia

Desde el puente de los suspiros
observé acercarse una góndola,
cada vez más despacio,
más suaves y más tiernas las caricias
de dos almas palpitantes...
imaginé como la góndola se hundía
tras el incendio de sus cuerpos,
el canal mecía la góndola
mientras, en Venecia amanecía.

Marietta Cuesta Rodríguez - Cuenca- Ecuador

Garganta  Azul

En la garganta azul del Universo
soy  una hoja de nube
calandria sin canciones
pétalo de horizonte  sin concierto
horizonte flotando  a la deriva
gota  ausente de lluvia
acordeón  sin cigarras
polo de oscuros soles y nevuras
frío  de extraña  noche,
rosa sin tallo y sin aromas
luna  triangular de sinsabores,
círculo que no  encuadra en un cuadrado,
apenas un resquicio de luz en la penumbra,
luego despierto, y  sueño sueños…

Silvia Favaretto (Venecia/Italia)

Rimescolo il mare dentro di me

Quando sarò angelo
vivrò nel faro...
Piangerò guardando le luci delle navi
allontanarsi nella notte...
sentirò nostalgia
di cose mai avute...
Griderò imprecazioni al vento
(perchè gli angeli non hanno genitori)
e strapperò una ad una
le piume delle mie ali,
disperata e sanguinaria
per la cattiva sorte
che mi ha dato
meravigliose ali leggere
e un corpo
troppo pesante per volare...


Adelfa Martìn - México

Poeta Amigo

No le des poeta dulce nombre
a quien por su pensar llama canalla
a los que dicen las cosas por su nombre
y no se venden ni dejan la batalla
Se mas bien poeta la voz firme
del desfavorecido y olvidado
que confía en tu valor sublime
y en que jamás lo dejarás de lado
Si la poesía es tu arma, tu bazuca
y las palabras fuertes tu bandera
no olvides aquéllos que en su nuca
clavada tienen la daga de la espera
Contamos con tu enorme gentileza
con tu actitud de humano solidario
y que esa cualidad que es tu agudeza
la enfoques al poema lapidario
Escribe del amor sus sinsabores
o cuéntale al oído cosas bellas
del amanecer ensalza los colores
y baja por millares las estrellas
Pero no olvides a los desamparados
aquéllos que no tienen quien les cante
a los que jamás son escuchados
y que sin embargo, siguen adelante
Un arma poderosa...poesía
soldado sin fusil es el poeta
que seas tú la luz del nuevo día
que nos exigiremos como meta

 

Joheán Lallemant Bologá y Romero

Tu Voz

Tu voz está en el quejido del viento
y en el ulular de todos los árboles;
tu voz simple,
elemental,
sin eco,
sin evasivas ni prejuicios.

Tu voz está en los pedazos de nubes
que se desprenden del ocaso,
en el relincho de todos los pájaros degollados,
en la incierta espuma que vaga por el monte.

Tu voz básica,
incapaz de la prórroga,
prendida a las trenzas sonámbulas del humo.

Tu voz está más allá de tus labios,
más allá de las vocales,
más allá de todos los sonidos.

Tu voz que es cascada o soplo,
canto o remolino;
tu voz que está más allá del silencio,
tu voz tan dulce,
tu voz tan llena de universos.

Por escucharte mis oídos se agigantan
y te pregunto de nuevo lo mismo;
ejercito mis recuerdos,
mi memoria auditiva,
te adhiero a mis tímpanos.

Homenaje a Puno, Perú, en las imágenes de : Lourdes Lidia Pacoricona Villasante, Escritora Puneña

Puno vista desde el cerro Huacsapata, la estatua que se ve es de Manco Capac. Al fondo, el lago Titicaca.

 

Puno, Perú. Foto tomada la noche del 31/12

Celebración fin de año, a medianoche.

 

PUNO, ciudad del Lago legendario

Puno,  donde se encuentra el Lago navegable más alto del mundo, es un pueblo que lucha firme  y resueltamente por su desarrollo.  Cuna de destacados intelectuales y artistas que le  otorgan el prestigio que merece por la fecundidad de sus habitantes.
Conocer Puno es contemplarla mágicamente, gozar de sus encantos, admirar la belleza de sus paisajes,  reconocer sus monumentos arqueológicos que evidencian la grandeza de la cultura pre-inca, la belleza  del Lago Sagrado de los Incas que después de contemplarlo  difícilmente se puede olvidar.
Los valores socioculturales cultivados por el hombre, fueron estructurándose de la relación íntima con el suelo y las bondades que este le ofrecía; sobre todo de haberse sustanciado de su energía terrígena.
En el Altiplano el hombre vive en contacto intimo con las fuerzas electromagnéticas, singulares de esta zona de los andes, la cruda realidad socioeconómica en su contexto histórico y la visión cósmica de su entorno geofísico  se proyecta en la vida artística, con la clara definición de buscar la transformación evolutiva del hombre y su medio.
En 1953, en Lima el Ministro de Hacienda y Comercio Dr. Emilio Romero (puneño) escribió un artículo  para la revista  “Sur “; “Breve noticia sobre la intelectualidad puneña”: del cual una pequeña parte transcribimos,  “….cuando de  un pueblo pequeño surgen tantos espíritus altivos  y selectivos, amantes del  libro, del verso, del pincel o de la música, es porque se trata de un gran pueblo, lleno de promesas y de esperanzas para un futuro mejor”.
Puno, ciudad altiplánica, se encuentra ubicado al sur del País (Perú), en la frontera con Bolivia, muy alejada de la capital, Lima, pero con siglos de historia y tradición, que ni el frio  altiplánico, ni el viento de la tarde nos detiene para vivir nuevas esperanzas.

Fotos y artículo, gentileza de Lourdes Lidia Pacoricona Villasante

 

Danilo Martín Gatti   - Argentina

Siempre habrá mañanas de sol

Aun cuando el tiempo todo lo deshaga,
Aun cuando el silencio se quede con mis palabras,
Siempre habrá mañanas de sol.


Cuando mis manos solo sostengan restos
Y en mis ojos no haya más que lagrimas secas
Siempre habrá mañanas de sol

Despertando sobre las casas de los otros,
Las casas de aquellos que supieron como ser feliz.

Aun cuando la suerte se empeñe en no estar a mi favor,
Y  mi destino sea escrito por mis enemigos
Aun cuando mi futuro tan solo sea un pasado en constante repetición…
Siempre habrá mañanas de sol,
Siempre habrá un nuevo día, esperando por nacer.


Aun cuando tus caricias se conviertan en puños
Y la soledad, fiel compañera, en mi nuevo artilugio.

Aun cuando la nada rodee mi todo
Y me hunda cada vez mas.
Siempre habrá una mañana de sol,
A la vuelta de la esquina,
Esperando emerger, de las cenizas…
Como ayer
Como hoy…
Aunque hoy… Hoy solo es papeles en blanco, desparramados,
Tazas de café frio,
Y fotografías de algo que no volverá.

Y en mi corazón, anidadas, miles de anotaciones
Y en mi pecho, angustiadas, miles de frustraciones.


Siempre habrá mañanas de sol.
Aunque mi voz enmudezca y ya no pueda cantar
Aunque mi cuerpo desaparezca en la inmensidad de este mar.

Aunque mis sueños se queden en el camino
Y el cielo no se quiera abrir... Para mí.

Cuando Dios me dé la espalda
Y la belleza de una mujer este prohibida en mi cama.
Cuando sea un extraño en mi propia casa
Y ajeno en mí existir.

Cuando el espejo no devuelva mi reflejo
Y los escombros no me dejen ver.

Cuando tan solo sea un recuerdo en tu cabeza,
Y mi ausencia llene todo el lugar…

Siempre habrá una mañana de sol...
Aunque ya no la pueda ver.


Leochami

Estela de amor
 Las quietas aguas del mar azul, azul como son tus ojos,
al pasar, tú,  sobre ellas, sangran…como sangra
mi dolido corazón.
…cuando pasas sin mirarme y no percibes
que muero en la estela de aromas que vas dejando.

El horizonte abre paso y extiende alfombras a tus pies,
(mi corazón te envía dardos con anclajes para detenerte)
¿Porqué no vuelves
tan sólo por unos minutos…tu mirada?
Para bañarme en el albor de tus diamantes que amo.


Sin embargo ... Algo de ti me dice : ¡Ven!, ¡Alcánzame! ¡Tómame!
Es tu blonda cabellera que va jugando con el viento
Alzo vela y presto,
con la prisa que da la inquietud,
enrumbo tras este sueño, llegándote a alcanzar.


Tomándote las manos, manos de seda que saben hablar,
te cuento que pagué al destino con mi vida, para estar
un tiempo, ¡…tiempos!
navegando en las aguas azules contigo,
sin que nadie nos despierte, sin que este éxtasis tenga un final.

 

Te cuento que mi horizonte se amplía, mis ilusiones se agigantan,
cuando, sabiéndote mía, permito que el majestuoso sol
pinte sus dorados rayos en tu piel.
Esta piel que beso con la intensidad con que te cubre la brisa marina
Con la totalidad con que  te envuelve las aguas del mar…

 

Pablo Ernesto Arahuete

Después de la lluvia

   Las gotas de lluvia lograron escabullirse por los resquicios de tierra seca del jardín. Viajaron, subterráneas hasta llegar al corazón de la semilla y al final la aventura. Unos cambios repentinos y, de pronto, la lucha por convertirse en tallo, luego, en flor. Salir de la más absoluta oscuridad hacia los primeros rayos de sol.
   Se dejaba abrazar por la danzante brisa del revoloteo caprichoso, que jugaba entre los tallos cercanos, hasta el atardecer. Apuntó hacia el cielo y, luego de un descanso eterno, se desperezó. Entendió: por fin era el momento de crecer y así sus capullos rojos, mientras sus pies se afirmaban en las profundidades de la tierra, se extendieron. El sol se escondió detrás de la luna, que la acompañó con su luz durante todo el sueño. Los grillos desafinados no interrumpieron su viaje onírico por otros jardines; por otros cuerpos diferentes con formas inalcanzables. Los tibios rayos acariciaron sus primeros pétalos, acobardados en salir. Tímidamente, comenzaron a desenrollarse.
   Firme en el suelo, presa de un impulso inexplicable pero maravilloso, sintió la necesidad de erguirse, de modificar su antigua posición reposada y adoptar una más desafiante. El cosquilleo suave de las pisadas de las hormigas le producía una alegría inmensa. Entonces, despedía  un perfume dulce que, junto al viento, paseaba entre otras flores. Así, un día tras otro, de repente un empujón asesino, sacudió su estructura corporal. Se aferró a la tierra, donde las partículas se desplazaban en todas direcciones,  y formaban una cortina de color negro. Un silbido agudo, siniestro, desde un lugar desconocido, acompañaba la lucha. De izquierda a derecha, empecinada en no rendirse ante el embate furioso, soportó con estoicismo el zarandeo y corrió el riesgo de quebrarse. Algunos de sus pétalos más viejos no lograron mantener el abrazo durante la batalla y quedaron flotando en el aire. 
    Todo lo peor pareció haber terminado. El tallo herido no sentía la fuerza expulsora a su alrededor, las partículas de tierra ya no se movían de su lugar. Y el silbido agudo había desaparecido. Exhausta, con un par de pétalos a punto de despojarse y con la luna como único testigo ocular de la masacre, se dejó atrapar en el sueño hasta la mañana siguiente, donde el sol curó sus heridas, una por una.
     Y un día se secó.

 

Guillermo Jimenez

Euromar contra el doctor Arcano

Capítulo 1º             La obsesión por envejecer

El Doctor Arcano—: un hombre delgado de noventa años de edad, pero aparentaba tener sesenta, con el pelo negro, algunas canas por encima de las orejas y de uno setenta y cinco centímetros de alzada.
Años atrás había sido uno de los hombres más buscados del mundo por sus muchas fechorías de todas índoles. Llevaba varias décadas sin dar señales de vida y la policía, al llevar tanto tiempo sin saber nada de él, pensaba que tal vez hubiera sido asesinado por algún enemigo (de los tantos que tenía) y habían archivado su caso.
Con sus noventa años, su cuerpo (aunque tardío) empezaba el declive natural que todos los humanos padecemos.
Con formulas misteriosas creadas por el mismo, había conseguido llegar hasta los noventa con una apariencia y vitalidad de sesenta. Pero el sabía muy bien, que si no hacía nada por evitarlo, en poco tiempo sus facultades mermarían de tal manera, que lo llevarían a la muerte.
En los últimos años se había recluido en un castillo de la provincia de Asturias, en Puerto de la Vega. En él, y obsesionado por el envejecimiento, había  montado un laboratorio con todos los adelantos del momento, e investigaba todo tipo de posibles soluciones a la eterna juventud.
            Pero hasta el momento, lo único que había conseguido era retrasar su vejez unos años, después de haber hecho todo tipo de barbaridades para conseguirlo.
—Tengo que buscar la fórmula de vivir eternamente, mi mente no debe ser desperdiciada, mi mente es muy valiosa para que desaparezca y debo conseguirlo antes que mis facultades empiecen a mermarse. La mente no envejece por lo tanto, tengo que buscar un cuerpo que no envejezca y trasladar a él mi cerebro —se decía el Doctor Arcano, con rabia y lanzando sobre el suelo un recipiente de cristal, con liquido dentro.
            El Doctor Arcano lo había investigado todo, y después de haber hecho todas las barbaridades que se pueden hacer para ser joven eternamente, había llegado a la conclusión que tenía que hacer un cuerpo de materia que no envejeciera. El problema era como conseguir dicha materia.
            Después de mucho tiempo investigando, encontró una formula, que pensó sería lo que con tanta ansiedad buscaba.    
Del árbol de secuoyas sacó su resina, la mezcló con cangrejos de porcelana y sangre de tortugas de santa cruz. Con todo esto más una sustancia de algas marinas, había conseguido un tejido que no envejecía, mitad vegetal, mitad animal. Ahora lo que había que hacer, era un cuerpo con ese tejido.
Con un esqueleto fabricado con una sustancia hecha con carbono y caucho, había conseguido un esqueleto muy duro y a la vez flexible.
Con el tejido que había fabricado, fue recubriendo el esqueleto, con todos, y cada órgano del cuerpo.
Una vez había terminado el cuerpo, estuvo haciendo todo tipo de pruebas, hasta que quedo preparado para trasladar su cerebro a él.
—Ahora debo trasladar mi cerebro y mi sangre a este cuerpo, la maquina ya la tengo, solo hay que adaptarla a lo que quiero hacer. Los experimentos que he hecho con ella anteriormente, aunque no tuvieron el éxito que yo esperaba, si me han servido para tener una buena experiencia. Llamaré a Lego, quiero que él sea quien supervise toda la operación, y si el Doctor Llover, que será el encargado de realizar la operación, no lo consigue, que lo mate.
            El Doctor Manuel Llover, estaba considerado como el mejor del mundo, en trasplantes de órganos.
Lo habían secuestrado un mes atrás y bajo amenazas de matar a toda su familia, le habían hecho preparar todo lo del trasplante. La máquina que el Doctor Arcano había fabricado, para hacer intercambios de cerebros (pero que siempre le habían salido mal, o no lo bien que él quería), ya revisada en los posibles fallos y las manos del Doctor Llover, espera ser utilizada con éxito. 

Javier Catanzaro
                                       A un poeta menor
                                                              A: Jorge Luis Borges

Pasa la cordura
Pasa lo trivial y lo profundo
Pasa la aurora anclándose en la historia.

Te has envuelto en los devenires de la vida
Apoderándote de ellos
Te has rendido al arte de la divina poética
Perdido entre palabras preguntándote
Con hartura descarada que hubiese sido de ti
Sino hubieses sido tú.
Te has complementado durante siglos con las
Reglas simétricas de los decasílabos y hexámetros
Delatando tú más ínfimo secreto que siempre
Has rechazado invadido de rencores vestidos
De odios.

Has buscado refugio en algún lugar
En algún rostro
En algún arquetipo donde poder encontrarte
(Desde aquel hombre misterioso llamado Whitman)
Hasta morir de hambre y de sed
Ante la procura de los otros ansiando ser tu
Y eras nadie… Hasta ser nuevamente tú
Ceñido de oscuridad preguntándote si ser o no ser
Era la cuestión.

Te has perdido entre nieblas, vagando una y otra vez
En el espacio limitado de la tierra prometida
(El ajedrez era la vida y tu el Dios que movía las piezas)
                                                                                                      
Los místicos hablan de la noche oscura del alma
Lo cierto es que vida y muerte le han faltado a tu existencia

Has muerto tantas veces para luego volver a vivir y seguir muriendo
y sin embargo el incansable centinela invadido de paciencia no te
ha dejado
                     (Le perteneces)

 

El amor ha sido un largo sueño, atrapado en la cruz del olvido
y desesperanza

Te has vertido en las profundas complicidades que atrae el
intrínseco misterio
Te has infundado temores que se han hecho de ti, a través del
tiempo

Has pertenecido a la ilustre perpetuidad de los caballeros sajones
y junto a ti la ineludible espada métrica que como un viejo Rey te
juzga y te comprende

Has vivido en las penumbras de lo incierto, en la incertidumbre
de ser tú.

Lo cierto es que las intransigencias sustanciales te han hecho
desistir y abandonar a tu propia suerte lo que luego fue tu destino

 

-Has luchado y has vencido-

 

Has abandonado la sigilosa guardia del centinela
Los años te han mostrado la tan ansiada justicia aristotélica
El amor ha sido el reto cara a cara con la vida atravesando su
endeble consecuencia. 

Has culminado con la retórica batalla de Nortumbria y su mitología
con aquellas guerras de Yeart, Shaw y Shakespeare.
Y la larga complejidad de las letras ha caído a tus pies.
Convirtiéndote
                              En aire
                                             En mar
En tiempo
                     En siglos
                                        En polvo

Que al fin unió el amor y no el espanto

 

 

Has abandonado la sigilosa guardia del centinela
Los años te han mostrado la tan ansiada justicia aristotélica
El amor ha sido el reto cara a cara con la vida atravesando su                                       ............................ endeble consecuencia. 

Has culminado con la retórica batalla de Nortumbria y su mitología                                         ..............  con aquellas guerras de Yeart, Shaw y Shakespeare.
Y la larga complejidad de las letras ha caído a tus pies.
Convirtiéndote
                              En aire
                                             En mar
En tiempo
                     En siglos
                                        En polvo
Que al fin unió el amor y no el espanto.      
 


Leonora Acuña de Marmolejo

La Felicidad 

     En una charla amistosa, alguien me preguntó acerca de mi  criterio sobre la felicidad.
Particularmente pienso que la felicidad absoluta no existe. Si la relacionamos a otros conceptos, frecuentemente vemos que está condicionada por lo que para cada cual constituye  el concepto de este don.
     Para algunos, felicidad significa solamente dinero; para otros, amor; para otros, salud, y asi… Hay quienes piensan que siendo famosos  o alcanzando el poder, son felices; finalmente otros se contentan con ser físicamente bellos. Así pues, aquella gema, al parecer, tan elusiva depende de la  personalidad e ideales particulares de cada sujeto.
     Creo que el secreto estriba en saber apreciarla sencillamente, en el tiempo, manera y dosis en que se presente; sin exigencias, sin objeciones y sin razonamientos analíticos; como los niños cuando reciben un bello juguete: gozando de este sencillamente al máximo.
Porque el proceso de reflexión, da características de opacidad a la policromía del paisaje que pudiendo haber sido deslumbrantemente hermoso, pierde entonces su belleza que va difuminándose hacia contornos tristes, lo cual está reñido con la esencia misma de la felicidad..
     Nos aferramos a una tendencia masoquista de sufrir, que casi por tradición y a tientas buscamos; que nuestra voluntad lucha por vencer, y que defendemos subconscientemente  con paralogismos negativos que van desde las más sutiles aprensiones, hasta el miedo en sus diferentes expresiones. Esto nos incapacita para ser felices, o hacernos conscientes en el momento preciso en que podríamos serlo; simultáneamente somos hasta capaces de inquietarnos pensando con pesar, que este momento fuera aún más placentero y espléndido si estuviese complementado por otras circunstancias o realidades. Con esta deseo basta para que el “Hada  Felicidad” se esfume como por encanto, porque ésta, es única desde todos sus puntos de vista y no admite exigencias ni promiscuidad con otros valores semejantes. Somos felices por una cosa o por la otra, pero nó por todas a la vez, porque además si así lo fuera, siendo absolutamente felices y si todo nos fuera concedido a pedir de boca, el aburrimiento por hartazgo sería como una serpiente venenosa que enroscándose  a nuestras vidas nos estrangularía  con sádica crueldad. No tendríamos desafíos nobles , ni incentivos de lucha, y esto por lógica derrotaría  nuestras ansias de vivir.
     Por una visión miope de nuestra conciencia adiestrada y empeñada en percibir primero el dolor…como un ideal redentor, muchas veces ni siquiera abrimos nuestra psique a una sensación positivista de dicha o placer. Pero con la misma fe, podemos también buscar , descubrir, y disfrutar de la alegría y de la belleza de la vida y de este transitorio paraíso terrenal con un sentido menos punitivo. Por la prevención al sufrimiento, muchas veces la felicidad ha pasado a nuestro lado desapercibidamente, y no hemos tenido la gracia de hacernos conscientes de ella  y de apreciarla hasta mucho después cuando parangonando el momento presente a otro pasado con una visión retrospectiva en nuestro subconsciente, hemos visto con pesar como por reflexción en la imagen que nos devuelve, cuántos momentos de felicidad han pasado inadvertidos.

                                                           
     La felicidad no tiene ni un tiempo ni una medida determinados. Por eso a veces surge tan súbitamente y con un impulso tan arrollador que nos aturde y nos confunde de inmediato como cuando irónicamente lloramos de dicha. Tampoco se encuentra en un sitio especial. Es un tesoro disperso, itinerante, y no siendo una sensación prolongada, sino un estado más o menos transitorio de ánimo, lo que podemos hacer  con ella es aprovecharla disfrutándola al máximo y agradecidos como si construyéramos un suelo firme, adoquinado por pequeños  tramos de emociones gratas adosados con la certidumbre  de que han sido únicos y lo mejor de nuestra vida. No busquemos con desesperación de náufragos esta diva porque esta misma zozobra ya de inmediato nos la está robando. Dejemos que ella llegue espontáneamente.
     La felicidad no tiene forma específica y está latente en las cosas más simples : en la sonrisa de un bebé; en la noche  estrellada; en las pequeñas gotitas  de la lluvia rielando cristalinas y trémulas cual diminutos diamantes sobre las rosas arropadas por la luz de un farol; en el rayo de sol filtrándose por la ventana en una dorada mañana; en los pajarillos cerniendo bajo la temblorosa rama de un árbol en torno a un comedero de semillas …; en la furtiva y acuciosa búsqueda de alimento de una inquieta, astuta, y esquiva ardillita….
     Hay dones que son retributivos. Dar felicidad es también sentirla; no solamente en los planos tangibles, sino también en los espirituales y subjetivos. Hay que tener cierta sutileza para captar las necesidades de todos los seres que nos rodean y estar listos a brindar ya una sonrisa de ánimo, ya una palabra de aliento, ya un gesto conciliador e indulgente ….yuxtaponiendo las cosas sencillamente maravillosas  que a veces  son aparentemente triviales pero que involucran tánta dicha para otros, reflejándola a su vez de nuevo hacia nosotros.
      Otros factores que contribuyen a la felicidad son la comprensión, la compasión, y el perdón; no guardar rencores y mucho menos odio porque como bien se ha dicho: “ el odio corroe el barco que lo lleva”.
     Todas las anteriores son razones suasorias en favor  de la existencia de la felicidad, y ésta es próvida  a nosotros si sabemos percibirla. Ello está sujeto en gran parte a que  nuestro estado de ánimo sea receptivo; todo depende del cristal con que miremos para alcanzar lo que parece ser un mito. Aquí cabría lo, que dice la autora de este artículo en su poema “SENSACIÓN” de su libro “POEMAS EN MI RED”:
“no es hermosa la lluvia / y son tenues las nubes / cuando estamos felices?/ Pero son nubarrones / que presagian tormenta / cuando el alma agoniza / de pesar y tristeza /. Y la lluvia que otrora / tintineara feliz / en nuestros ventanales, / es pertinaz y odiosa / aquí en la claraboya / cuando el barco navega / sin rumbo, a la deriva.”

Daniel Montoly

El Canto Del Gallo
                                 A Marcos Ana

…Aunque jamás se acerca a los barrotes
sus tiernas ramas
abrazan mi encierro no por encargo
de los antiguos rojos.
Él, envejece justo a mi lado,
con la octogenaria sombra
de mujer que llora
por los olvidados de La Guerra.
Somos dos camaradas, que
aguardan para lavar la complicidad
de estos muros nacionales
que no confiesan cuál es la suma
entre muertos y torturados
por la égida del caudillo.
Después que anochece
su imagen viene a dormir
en el refugio de mi celda, y muy temprano
nos despierta un gallo
que canta por la España tricolor
sofocada por la niebla.

Ady Yagur  desde Palestina

Poesía


Te pareces al rio
llevando juncos
cuando amanece,
y el alma calla
 
Atiendes orillas
 brillo de espinillos,
silabas aladas
en la lejanía.
 
Poesía
 
Llevame contigo
nimbo de secretos
ceniza del pasado,
sueno encantado.
 
Vigilia de sombras
sereno lago
parpadea el cielo,
sobre las cimas.

 

Victoria Servidio

Andares
                   

 Esto de andar
                  a contramano
                  a contrapelo
                  a contracara
                  a contrapiel
                  a contramuro
 de andar pateando
                             injusticias
                             infortunios
                             indiferencias
                 
  de eslabonar un tiempo que no existe.
                  
               Tiempo
               donde se borran los abrazos
               se olvidan los te quiero
               se apagan los leños
               se congelan las miradas.
                
Esto de ahogar el grito
en el péndulo de la lágrima
para no morir resucitando. 

Mery Larrinua

Oasis

Imagino un atardecer en el desierto
Donde el sol sofoque mi aliento
Buscando desesperada un oasis
Donde satisfacer mi necesidad de tu cuerpo

Sigo mi camino, sigo adelante
Casi sin fuerzas mi alma anhelante
Y ahí estas como fuente de agua
Brindándome el frescor de tu boca distante

Gota a gota satisfago mi sed
Gota a gota me embriago de tus besos
Gota a gota hasta ahogarme en el río
Mágico, imaginario de dulces embelesos

Y como rosa inexistente en el desierto
No encontré la razón de mis sueños
Desembocando el río  en el mar
Perdiéndose la lírica de mis versos

 

 

Stefania Ceruti

La  Guitarra  (Romance)

-P.413

Gime guitarra del viento
Con tus cuerdas de diamante,
Con ese cuerpo de roble
Blancos acordes del arte.

No escondas nunca TU llanto
Que ninguna voz te calle,
Que atardeceres te besen
Que Los silencios te embriaguen.

Por que en TU seno amanezco
Por montañas y por valles,
Cuando el cóndor va contigo
Cuando te llora MI carne.

Llevas música en TU vientre
Dentro de ese fino talle,
Canta guitarra el lamento
Remonta el vuelo, no pares.

Silencios que te acompañan
Se confunden con TU sangre,
Con TU canto son estrellas,
Sin TU canto son puñales.

La tierra ya está caliente
En esta desierta tarde,
Pero se escuchan tus trinos
Con acordes celestiales.

Cruzas del mar hasta el río
Y en la otra orilla tú caes
Como inmaculada gema,
Guitarra mía, no calles.

Mª Dolores Alonso Casañ

Duelo

Un duelo abatiría por ti
Un duelo de amor sin fin
Mataría por tu amor
Jurando pasión de celos
Celos de amor por ti
Receloso porque no te tengo
Pídeme un deseo
Pídeme un duelo
Con mis manos alzadas al cielo
Bajaría por ti una estrella
Un cometa o un ángel
Me daría lo mismo si blanco o negro
Pídeme te ruego
Lo que quieras
Por un beso…
Por solo uno o montones de ellos
Pídeme un duelo
Y te daré mi vida entera
Mi alegría, sonrisa y sueños
Pídeme lo que quieras
Pero dame un beso.
Un beso tuyo
Que perdure eterno.

Ana  Romano

Presagio

Apiñada
entre tablas
se acopla
La mirada
mansa
Es
llena de vida
que sucumbe
El hombre aguijonea
Con premura
los colores
Estéril es la entrega
Masacran

Y el suplicio.

 

 

Lily Chavez

 Este amor
en pétalos caído
sobre tu ingle…
¿te parece obsceno?

 

y qué hay de las voces baldías
de las lenguas que no buscan,
del sexo sordo
y del hastío a dos puntas
                          qué.

No puedo trizar del corazón
              su avaricia
volver mis pezones
un llano de nulos espejismos.
He donado a la penumbra
estas pequeñas cruces,
el ripio que ningún viento
lleva y así,
con esa misma desnudez
entre tus sábanas busco
el silencio que todo
lo dice
a espaldas
y lejos de la mirada
                  todo.

 

 

 

Graciela  Wencelblat

Mañana
Volverá
De la bruma
Las margaritas
Serán sosiego.
Y en el andén
Quedará
El llanto de la que no pudo.

 

Washington Daniel Gorosito Pérez - México

Borges, yo y mis batallas internas

Borges decía que la democracia, tal como hoy la entendemos, es “ese curioso abuso de la estadística”

La estadística, que sin duda es un instrumento valioso para entender ciertos fenómenos y para lo toma de decisiones, se ha vuelto en nuestra época la piedra filosofal. Antes todo querían convertirlo en oro, ahora todo lo convierten en cifras.

Todos los días nos bombardean con cifras, que nos producen la ilusión de que todo es medible, de que todo es contable, y a veces perdemos la visión de la complejidad de los hechos gracias a la ilusión de que entendemos el mundo sólo porque conocemos sus porcentajes.

Cifras llenas de importancia que cambian día a día. Los gobernantes suben y bajan en popularidad como en una montaña rusa al empuje de los acontecimientos, y están aprendiendo que a punta de escándalos, de riesgos y alarmas, es posible mantener el interés y hasta la aprobación de la comunidad.

Nadie parece preguntarse si detrás de esas cifras hay hechos profundos y datos verdaderos, si detrás de esos éxitos atronadores hay verdaderas transformaciones históricas.

Roma creyó que era posible gobernar con pan y circo. El mundo contemporáneo le está demostrando que en esa fórmula sobraba el pan. Vivimos en la edad del espectáculo, en la edad de la satisfacción inmediata, ya quieren que nadie se pregunte de donde viene ni para dónde va sino cual es el próximo movimiento, cual es el último acontecimiento.

Las modas han reemplazado a las costumbres, las noticias a las tradiciones, los fanatismos a las religiones, la farándula a la política. Paul Valery decía que llamamos civilización a un proceso cultural por el cual la humanidad tiende a ponerse de acuerdo sobre valores cada vez más abstractos.

Y es verdad que allí donde las sociedades primitivas luchan por la tierra, por el oro, por la acumulación personal, las sociedades organizadas luchan por la libertad, por la justicia, por la dignidad, por la legalidad. En una sociedad primitiva, si la ley es  un estorbo para alcanzar un fruto concreto, se viola la ley con arrogancia y con descaro.

Ello permite logros inmediatos pero vulnera ampliamente el pacto social, deja a algunos protagonistas más fuertes pero a la comunidad inevitablemente más débil.

Hay una conspiración en el mundo contra la lucidez, contra la lentitud, contra las serenas maduraciones, contra los ritmos naturales, contra el esfuerzo, contra la responsabilidad, contra el compromiso.

La inteligencia, por ejemplo, estorba a la hora de lograr la unanimidad: es mucho mejor la disciplina y la sumisión. Las cosas profundas maduran lentamente, como los buenos vinos, pero ahora se quiere que todo se  enseguida o mejor dicho “para ayer”, no viajar sino llegar, no aprender sino saber, no estudiar sino graduarse, y terminamos creyendo que vale más el resultado que el proceso. Si las semillas tardan en retoñar, piensan que hay que intervenir los procesos para que estas revienten antes, para que la planta brote más pronto, para que la tierra extreme su trabajo y las cosechas se multipliquen. Sin embargo nunca hubo tanta hambre en el mundo como en el presente.

Comparto con ustedes el poema Batallas Internas de mi autoría que colaboró para dar el título a esta columna.

                                            Batallas internas

                                                                                        Si el destino me trae otra batalla,
                                                                                                             Yo sabré merecerla.
                                                                                                                Jorge Luis Borges

                                         El río interior se estremece,
                                         un espantoso grito cubre la ciudad,
                                         rompe el silencioso secreto
                                         de la naturaleza humana.

                                         En la soledad de la vida,
                                         dilatada de miedos,
                                         carente de luces,
                                         con voces sin sonido.

                                         De suspiros agrietados,
                                         de agonías conscientes,
                                         de eclosiones interiores,
                                         de desencuentro.

 Oscar A. Vera - Argentina

      Al Círculo de poetas de Boulogne Sur Mer

Con todo el amor que habita mi alma

Cuando del abismo de los mares
nace la insondable frase del poeta,
y en los cielos infinitos vuela ansiosa
por brindarle al lector, toda su muestra.

 

Nacen las ansias locas de mi mente
y a ellos todos, talvéz quiero llegarles
mi cariño, mi amor, todo mi afecto
por ser buenos, tan nobles, y loables.

Flores hermosas, mariposas incoherentes
que vuelan mundos llenos de poesía
y recorren estrellas indelebles,
tan llenos de pasión, y algarabía.

Este es mi sueño loco de poeta
ser luciérnaga y luz de mis verdades,
llevarles una flor entre mis labios,
y brindarles el sol, de mis ideales.

Quisiera con mi voz iluminarlos,
y sentir que al final llego a la meta,
mis ansias, me empujan hacia un todo,
torbellino de un Círculo saeta.

Escritores tan serios, y poetas
de misterios, y rimas alocadas.
seres humanos probos y sencillos.
de una aurora brillante, iluminada,

Pongo fin a mi tema estoy soñando,
por cierto, a esta hora un tanto insomne,
pero quiero dejarles, mi aura plena
al Circulo Poeta, de Boulogne

Lucía

...........................Te LLevo Conmigo
 
                                          
                                            Amor constante,
                                             brizna candente,
                                            abrasas mi sueño
                                            en noches silentes.
 
                                            Mi piel se desnuda,
                                             rendida  ante el fiero
                                            empuje bravío
                                             del mar de tus besos.
 
                                            Sacuara de almendro,
                                             deleitas tu talle
                                            al vaivén  rumoroso,
                                             de ardiente pasión.


                                            En la sombra rodamos
                                            disfrutando el hechizo,
                                            mi cáliz se derrama…
                                             en cristales de ilusión!
 
                                            Verbenas y jazmines
                                            despiertan sus corolas,
                                            perfumando el ambiente
                                             do florece el amor !!
 
                                            La aurora renace
                                            te busco, no te hallo..
                                            quedó tu silueta..
                                            aún tibia, sin voz.
 

                                                                 

Nilda Irma Milone    Buenos Aires   Argentina                              

El vitral

             
    Ana estaba invitada junto a familiares muy próximos, a una fiesta muy  coqueta en el barrio de Belgrano. Los dueños de casa  con  gran entusiasmo,   recibían   a las personas que iban llegando.
      Entre el grupo de elegantes caballeros se destacaba Mario, que con un carisma poco habitual, anunció que  había   ido   solamente para saludar y para  agradecer la  invitación  porque tenía otro compromiso que le impedía quedarse.
      Cuando Ana y Mario se miraron   se  conmovieron. Comenzó    entre  ambos  una conversación  muy sostenida que les   producía a los dos la necesidad de continuar en  la  fiesta.  Los mozos comenzaron a circular  con las bandejas  y  él, lejos de mostrarse apurado  por irse, continuaba de pie junto a ella disfrutando del grato  momento. Había pasado ya la medianoche cuando  Mario se retiró, no sin antes invitar a Ana a tomar una copa al día  siguiente.
    Cuando se encontraron, decidieron ir a una confitería que, rodeada de un espeso  bosque, ofrecía un escenario encantador. Al bajar del automóvil, el paisaje mostraba un tapiz de flores silvestres.
     Mario se agachó y recogió una  pequeña margarita que pronto  desprendió la mitad de sus brácteas que  quedaron esparcidas en la falda de la joven. Se la entregó diciéndole graciosamente:” un humilde  e incompleto obsequio”. Riendo sin cesar, entraron  al salón y se ubicaron en una mesa.
    Ella lucía   un   elegantísimo  conjunto y   una abundante cabellera rubia que le acariciaba  los hombros. Él estaba impecable como era su estilo; le llevaba varios años   pero aún no se le habían asomado las primeras canas.
      El gran interés por conocer detalles de sus vidas, los hizo olvidar del reloj y  cuando salieron de la confitería rozándose las manos  en chispeantes    miradas,  los    dos manifestaron   su encanto por el otro. Se llamaban todos los días. Salían, paseaban.
     Pasaron dos meses y  una tarde Mario llamó a Ana invitándola  para  que lo acompañara  a una reunión que le ofrecían a un colega tan exitoso como él.
     La    muchacha    lucía   sus mejores    galas y  ambo destellaban de felicidad.
   Cuando terminó la fiesta  y estaban llegando a la casa de ella, Mario se puso serio y le susurró: Ana: ¿Te casarías conmigo?
   Ana, como toda respuesta  se  asombró  y se conmovió hasta las lágrimas.
   Mario, acariciándola y besándola tiernamente le explicó que en realidad él, ya  no tenía  en sus planes casarse, pero  desde un primer momento se había sentido cautivado  por su inteligencia y su natural distinción. Como hombre se   sentía    muy     gratificado   con su compañía,  le encantaba   su  conversación. Le   agradó tanto cómo se relacionaba  ella con  sus amigos, que se le ocurrió que   no había otro camino mejor  que el de  transitarlo junto a ella.
   La semana transcurrió con una gran carga emotiva.  Ana, con   esa    desbordante felicidad que pone a las mujeres al borde   del delirio, creía   caminar   a   tres  metros del suelo.  Le comentó la novedad a su padre, que   no  cesaba    de    abrazarla   y   de desearle  toda la  felicidad del mundo.
    Cuando llegó el sábado, la velada fue una fiesta. Ella se vistió como el primer día y se puso el mismo perfume. Cenaron mimándose mutuamente y decidieron  ir a la casa  de la novia  para conversar con   la   familia.
    Mientras la muchacha se regocijaba  imaginando la sorpresa de su madre y de sus hermanos, Mario le dijo   con toda  naturalidad que,  ya que ella era una persona que valoraba tanto la  sinceridad, no podía guardarse un detalle que   no   era de mucha importancia,  pero prefería   que  ella  lo  supiera.
    Ana  se dispuso a escucharlo creyendo que se trataba  de un problema económico… de  una dificultad de fácil  solución. ¿Qué no se podía  resolver  estando presente el amor?
  La joven escuchó  como proveniente de un extraño las siguientes palabras: ¡No te  puedo asegurar fidelidad!
  Mario  trató   de   explicarle    sin   resultados, que   él  era   grande   y  que   estaba acostumbrado  a actuar sin  compromisos, y   a  acceder a   las   invitaciones    que  se le    presentaban. Además, le aseguraba con mucha convicción que todo el mundo vivía  así, le pedía que fuera realista, que lo pensara.
   A Ana se le vino el universo abajo. Le contestó que  no se  casaría   en esas condiciones. El no le creyó, y la llamó por un  largo tiempo, pero  ella   estaba   tan desilusionada  que no quería volver a verlo.
   Con  todos los signos clínicos de la angustia, la joven mujer  se refugió en su  profesión  en la cual era muy exitosa y pasaba agradablemente varias horas del día.
    De ahí en más a ella ningún  pretendiente   la  conformaba; no  encontraba a nadie con   semejante  seducción. Las   salidas   que  a menudo  se le presentaban terminaban en amables amistades.  Mientras   tanto él, haciendo gala de sus encantos, seguía con sus  conquistas,
  Los años pasaron y una tarde Ana   recibió en su  escritorio un llamado. Era  de Mario que le decía que había  estado muy enfermo, y que por  favor fuera a  verlo porque  le haría mucho bien.  Ella salió de su despacho y se dirigió a  la  casa, donde   fue atendida por una  cordial ama de llaves
que les sirvió un café y  los dejó solos.
  Ana encontró   la casa    toda      remodelada  con muebles  finísimos    y detalles impecables. El, muy delgado y un tanto despeinado la contemplaba  casi sin hablar. Le comentó que lo habían operado y que estaba restableciéndose.
   Ella, mientras trataba de asegurarle  que muy  pronto estaría bien, saboreando el café, lo felicitó por lo hermosa que había puesto  la casa. De pronto le preguntó:
  Mario: ¿Te casás?
       No, le respondió….¡ Porque vos me retiraste el sí!
       Ella, con indignación expresó: ¡Vos nunca me quisiste!
       El, muy desmejorado, con el  cabello   entrecano  y  algo crecido, con    un  andar  que no era el de antes, para  gran sorpresa de Ana la tomó de la mano y  la llevó a un living comedor donde le señaló  sobre la puerta que separaba  ese ambiente de la cocina,  un hermoso vitral cuya figura  representaba media margarita.
       Con voz apagada pero con mucha firmeza, al tiempo que entornaba los ojos le contestó: ¡Esto, es porque  nunca te quise!

María Teresa Bravo Bañon -Alicante - España

Campanadas de la Catedral

En la casa de Machado aún se oye la última visita,
el último trajín, la nueva canción de La Niña de los Peines
en una descuajeringada  radio.
Antonio se sienta conmigo  bajo las acacias.
Hoy como ayer, ayer como mañana, en el Uno
 sin tiempo que ahora compartimos.
Me mira con aire despistado,
como queriéndome reconocer de alguna parte .
Yo sólo le sonrío y él se toca levemente
el ala del  sombrero de fieltro.
Escribimos .
Los abrigos se nos pincelan
de alfileres de escarcha
y ni siquiera lo hemos notado.
Cada cual va dejando su impronta de versos
bajo los pináculos de la blanca catedral.
Somos como dos viajeros de paso en esta plaza .
Él escribe a versos Guiomar,
yo a Harpo.
Sonrío por su inocencia :
no sabe  que Guiomar es hoy una estación
de un “ave” de viento sin alas .
Él me sonríe también,
como  disimulando algo
sobre a dónde me conducen
mis versos a Harpo.

De pronto se nos muda el gesto.
Nos despedimos, taciturnos y solitarios,
envueltos en nuestra infinita nostalgia  de poetas.

Yo… no le digo nada de Colliure…
él no me dice nada de…  algo mío…

Soledad Cruz –Cuba

 

Sin barcos en el puerto

 

Háblame de ti, dijo el Profeta
Una mujer envejece
Desencontrada en su historia
Mientras el muelle se hunde
Sin barcos en el puerto
Su vida fue navegar
Aún en los naufragios

 

Asombro

 

No nací con alma de tendera
Mío es el universo
Sus curvaturas y riesgos
Los cataclismos en que renacen
La estrella oscura en el confín
De la galaxia
La diminuta flor silvestre en
El desierto
Partícula cósmica soy
Dotada de asombro

Rafael Midence-Ávila   -Danli – Honduras

 

¿Somos poetas?

Somos duendes de poliéster
Canes de concreto
Bueyes de mercado
Cuervos de hospital
Guacamayas de cantina
Colémbolos de biblioteca
Herejes en la ironía de un dogma
Buscamos el alma de la tinta
y  la oscuridad en la sangre
Pintamos grises acuarelas
Susurramos coloridas lujurias
al oído de xanas crepitantes
Musas de papel avivan nuestro fuego
Somos destructores de luz
Inventores de sombras
Entusiastas de los muertos
Génesis de nocturnales metáforas
Anónimos vagabundos en tardes de hastío
Sin anochecer, despertamos en albas de cansancio
Somos poetas de viscerales melodías
Egresados del manicomio más cercano.

Rubén Vedovaldi –Rosario – Argentina

Un poema inédito para POEMAS EN AÑIL

Argentiniebla   Sociedad  Anónima

A los indios e indias que mataron los conquistadores españoles
hubo que sumar los argentinos que mataron las dictaduras militares

y sumar los que asesinó la Triple A

los soldaditos que volvieron de Malvinas y no pudieron soportar
y los niños y ancianos muertos por neoliberalismo y desnutrición

A los que asesinó el Proceso hay que sumar
los que se suicidaron en democracia, desesperados de Punto Final,
Ley de Obediencia Debida e Indulto insulto.

Cada argentino que dice: "yo argentino", sigue matando.

¿Y cuánta sangre más cabe en la desmemoria larga?

Mario  A. Caparelli

Poema para un dia de lluvia

Para cuando llueva
iré a visitarte.
Entraré a hurtadillas, a escondidas.
Me quedaré inmóvil junto al roble de la casa vecina
hasta que alguien apurado – lo anhelo - salga de la casa
y olvide cerrar la gruesa puerta.
Subiré de puntillas evitando el crujido de la vieja escalera.
Con suavidad y sigilo, abriré la puerta que seguramente
habrás entreabierto, quitado el cerrojo,
esperándome.
Nos tomaremos de la mano y miraremos la lluvia,
las gotas fuertes, el viento helado, fundiéndonos en los besos
de ese día sin igual, que con el gusto por lo efímero
se resistirá sin duda a la eternidad.
Aspiraremos el aroma del encuentro, siempre con la lluvia
a cuestas,
hasta que los dientes rechinen de gusto
y los ojos se entrecierren mientras las gotas caen y caen.
Como niños, como adolescentes, como casi adultos,
empezaremos a gustar del silencio luego que todo sea dicho
pensando que esos muros y esa casa y esa lluvia
viven bajo leyes
que nosotros no podemos gobernar, torcer.
Siempre alguna callada maldición se me escapará por no poder
entrar haciendo ruido, dando órdenes.
Pero en todo momento te diré cuanto te amaba entonces,
Dios mío,
Cuanto.
Sigo viendo esa lluvia que me cala los huesos,
ahora que compré esa casa,
Y de tu pelo rubio no quedan rastros
en la habitación humedecida,
ni del olor suave de mujer joven que permanecía
entre mis dedos.
No importa sin han pasado años, si somos viejos.
Yo te sigo amando.
Y aunque he comprado el pueblo con la plaza,
la iglesia y el puente
que cruza el río,
ahora que hasta el horizonte azul es mío,
ahora que dicto las leyes, es verdad,
parecería todo más sencillo, podríamos salir de la mano
sin encontrarnos a hurtadillas, sin besarnos
y tocarnos en la oscuridad.
Porque aunque todos me obedecen, las horas,
las personas, los perros,
los clarines de la ronda policial,
y debería ser omnipotente, como en realidad lo soy,
Cuando llueve y caen las gotas
repicando contra el tejado de tejas rojas,
y puedo derribar la puerta y sacarla de sus goznes
y subir- haciendo ruido- de a tres
los escalones de la vieja escalera de madera,
debo pedir permiso
para verte.

Alicia Cabral Colman

El Tejado Mágico
 

Sobre el tejado anochecido
danzan lunas diminutas
           arden fuerzas
crean magia.

Los astros constelan
antorchas predecibles
           el espacio reverbera
y como un alquimista del universo
        transforma el fuego
el amor germina.

Recorre cauces, los ríos crepitan…
fragantes de riberas
             perciben
los arpegios del viento,

ondulante, atrevido,
despierta a la silvestre fronda
               que enamorando
          generosos manantiales
besan la tierra y su corazón canta…

cautivan el vuelo de los pájaros
                 es un tiempo de labios vegetales
           una escala musical
expresada en un lenguaje envolvente,

baña la cópula y despliega armonía
entre colinas pinceladas con el iris
                  custodia de las auroras,

¡y florece el vientre!
              con la energía divina
                                        de la vida…

Iluminando fronteras
el mundo
              empieza a vislumbrar
                                        otra claridad.

Guillermo  Méndez de Llano

Otra vez otro
(Manuscrito de Viesques)

1- Otra vez. Otro día y cada día
Salgo y busco
¿Será lo importante la búsqueda?
Todo se renueva en el camino
Solo permanece el cambio
Con toda mi vida no podré abrazar
la tierra
mi alma se confiesa
no conforme
¿El espacio y el tiempo serán un huevo?
Respira el cantor

 

Silvina Sánchez
Laguna Paiva – Santa Fe – Argentina

Para encontrarte, amor

Si pudieras leerme el alma…
Porque con palabras no puedo dibujarle los contornos
a este amor que me brota por las pupilas
y se me queda enredado en la lengua…

Si pudieras escuchar lo que revela mi corazón
Que late por tus latidos, por tus miradas,
                                         [ por tus ojos, por tus manos
Que te dice,
Que te nombra,
Que te calla…

Amor…
Que me desaguas en mil gotas de olvido
Y me vuelves a crear con pétalos de tu pasión
Y me lías a tu cintura y me anudas a tus pies
para desandar tus pasos,
para caminarte de regreso.

Si pudiera hallarte, amor,
Encontraría las palabras que se beben mis lágrimas,
las palabras
para decirte,
para nombrarte…
para callarte…

Si pudieras sembrarme de rosas la piel…
Dejaría de buscarte,
Amor…

José Manuel Sanrodri Limorte Corcoles

   Humilde Cántico Gitano

     Del mimbre de una guitarra 
     suenan alegres sus palmas
     de un gitano que acariciaba su garganta
     y de una gitana que bailaba
     en la desnudez de sus pisadas.
      
     Del lomo de su burro viejo
     se colocaban botijos y cucharas,
     a la venta del sonido cancionero
     que un gitano y una gitana,
     a la plaza del pueblo
     comerciaban por un poquito de agua.

     Cantaban y bailaban
     con movimientos de salero
     y al suelo, como sonajeros
     caen al sombrero la calderilla
     que a pocos granos,
     sirven para pasear por la orilla.  

Santiago Bao  Argentina

Los Caprichos de la sed

Permanezco
patinando en el limbo,
en la noche,
a pesar del decreto papal
persisto en deslizarme
en el limbo,
sometido a las sombras
en la insistente confianza
de los milenios
y duermo en el trayecto
como en la demora
de la muerte;
claudico cada vez
en un enigma sin testigos,
en una sed caprichosa
y sin urgencias
con el código incauto
de los antepasados,
las breves inquietudes
de un despertar incierto;
celda del insomne
que zurce los refugios
del asilo de la nada.

Lydia Raquel Pistagnesi

Para Victoria Pueyrredón

 

Plata de luna
iluminando oscuridades
a  lo largo del camino

Brisa eterna
acariciando su figura
en exilios de nostalgia

Murmullo
pintando poemas
sobre senderos de orfandad.

Allí habita mi duende.

El mismo que hasta ayer
pintaba páginas en blanco
sobre cicatrices de sombras.

Hechizo, transitando futuros
de plegarias abstractas,
donde hoy,

Comulga su grandeza

Clementina Rossini 
La Pampa - Argentina

Inquietud

Aquí, en este tiempo
con la inquietud de una mujer.
Ensimismada
en las noches largas
de pálidos sueños,
se pregunta qué hacer
con los días. Con
este tiempo que pasa,
que solamente pasa.
Que quisiera
encender otro fuego
que suelte llamaradas
o que la conmueva nada más
para saber que está viva.
Mujer, niebla posible
en los días por amanecer,
con perfumes de naranjos
amarillentos.
Mujer con inquietud
añorando a la de ayer.
que dibujaba castillos en la arena
aunque sabía que el viento
los borraba.
Mujer con esperanzas,
¿dónde estás?.

Claudia Chávez Rivero - G.
Perú

Una razón para extrañar       

Siempre hay una razón para extrañar
A los padres fallecidos, a los buenos amigos,
A la pareja que le entregamos el alma,
Al abrazo que no hay que buscarlo,
porque está grabado allí cerca a ese músculo
cuando no impulsa más sangre,
sigue viviendo en los seres queridos
y en los que nos respetan,
se extraña a los muertos físicamente,
por el dolor de la incredulidad si eso fue todo,
pero a los muertos en vida,
a esos se les extraña más,
porque están perdidos
Siempre hay una razón para extrañar,
Sobre todo porque la muerte es la extensión de la vida
pero la muerte en vida es la mutilación
es dejar de dar ese Abrazo, escuchar un consejo
o valorar un verdadero amigo
Extrañar es pensar más en el otro
o en un nosotros,
salir del yo,
compartir, demanda lo mejor de nosotros
extrañar en su etimología
es nación, familia
y familia es aquella mano que nos cuida y que cuidamos,
y hogar no tiene lugar geográfico
porque es donde está el amor,
Extrañar sin decir te amo,
es la entrega al desgano
es despreciar el regalo
del abrazo que amamos y nos ama.

 

Salvador Díaz Gómez

Tal vez nunca recordemos aquellas palabras,
todas esas expresiones diferentes
con las que intentamos describir la dignidad
y buscar en la raíz de nuestras ciudades
la dirección de algún cine abandonado
en la nómada realidad de nuestros días.
Discutir era entonces
nuestra manera de pedir información
cuando todas las tardes
eran decepciones acumuladas
en la breve caída de nuestra propia identidad.
No supimos camuflar el odio inconsciente
y fuimos poco a poco integrándonos
en una rutina pactada
y reunida sin palabras en nuestros libros.
Aún recuerdo nuestra despedida,
tan propia de ti, poco convencional,
con ese último abrazo lento y frío
con el que todas las noches suelo despertarme.
Mientras, aquí sigue nevando
y la tarde ha sabido convertirse
en una última respuesta de tus labios.

Ana Romano

Ranura

 

 Mañana
de presagio
El viento
es negro
Arrumbado
asoma
El disparador
en este
día nublado
empuja.

 

 

Irma Pavez
Santiago de Chile

La última vez que amé.

La última vez que amé,
fue a ti vida mía,
partiste de mi lado sin aviso, sin comunicarlo,
tan sólo en siete días.

La última vez que amé,
fue a un príncipe azul,
el de los sueños infantiles,
el de los sueños de las princesas.

La última vez que amé,
mi alma se agitaba, mi corazón latía con fuerza,
mi sonrisa afloraba espontánea,
con tan sólo verte.

La última vez que amé,
fue con todo mi ser, con todo mi corazón,
de tal forma que éste quedó vacío,
seco para volver a amar.

La última vez que amé,
fue la última vez que amé.

 

Patricio Pucci

Buenos Aires

 

La Elección

Y en el final de los tiempos
se despertaron los ángeles;
fluidos y seres que vienen,
como vinieron
en el comienzo de los tiempos.

Esta vez
la civilización está adulta
y llena de vicios.
Hoy pocos salen de eso
Y casi todos, en verdad, lo desearían.
Pero....
el pequeño martillito
del materialismo más pequeño
con el tiempo
se convirtió en el ancla
que les hace difícil la elección.

 

Fernandocardonakaro

A Puño y Grito

Cuando tu puño junto a mi puño se alza
Golpeando la injusticia que nos oprime,
Soy más que un hombre solo, soy la pujanza,
Y la fuerza de un pueblo que se redime.

Cuando tu grito de combate lanzas
Unido al grito mío, como clarines,
Somos clamor de pueblo que bravo avanza
Contra la tiranía de los delfines.

Cuando todos los pobres de las naciones
Unamos nuestras lágrimas y canciones
Y unamos nuestros puños y nuestras voces,

No habrá poder humano que nos detenga,
El hambre y la injusticia son fuerte arenga
Y los pobres con hambre somos feroces

Ricardo Miro
Panamá

 La Última Gaviota

Como una franja temblorosa, rota
del manto de la tarde, en raudo vuelo
se esfuma la bandada por el cielo
buscando, acaso, una ribera ignata.
Detrás, muy lejos, sigue una gaviota
que con creciente y pertinaz anhelo
va de la soledad rasgando el velo
por alcanzar la banda ya remota.
De la tarde surgió la casta estrella,
y halló siempre volando a la olvidada,
de la rauda patrulla tras la huella.
Historia de mi vida compendiada,
porque yo soy, cual la gaviota aquella,
ave dejada atrás por la bandada.

 Amando Carabias María.
 Segovia, España.
                               
                               Idioma incomprensible

El mundo vive, escribe, sueña y habla
un idioma que no me han enseñado
-o no he aprendido aún,
aunque lleve analgado en su pupitre
cuarenta y ocho cursos y un trimestre-.
Su marcapasos truena sin cansancio,
pero quizá cualquier doctor intuya
una cardiopatía irreversible…
Sin embargo, después de unos segundos,
o unos años
-aún no sé medir muy bien el tiempo-,
he descubierto que su arritmia no es tal.
Pero,
repite mi oftalmólogo privado
-un topo sin guarida-,
este anadeo sincopado y rápido,
es sólo el eco azul de mi mirada
incapaz de engarzar algún subtítulo
sobre las melodías de las noches:
unas gotas de lluvia y un reguero de sangre,
un grito vomitando estiércol sucio,
mil borracheras de mirlos prensados,
un parto con gemidos y dolor,
con orines, con heces…,
un estruendo de músculos y semen
sobre el asfalto de otro cuerpo incierto,
poluciones de pétalos llevando
cadáveres de auroras en sus brazos…
En fin vida y muerte aullando:
cristales rotos sobre llanto, silencio, miedo...,
mientras mis ojos se desguazan dentro
de la deshilachada almohada de mis insomnios.

Alejandra Gianello  
Argentina

Déjame, Razón
(poema místico)

Déjame, Razón.
Apártate por un momento
que refrescar mis sienes
quiero esta noche
y en su azul silencio,
hallar mi alma.

Porque es tan mía
y está como olvidada.

No te niego, Razón.
Sólo descansa.
Que ahora tengo
el divino anhelo,
un ansia,
de encontrarla.

No me preguntes
por la ingrávida.
No me interrogues
sobre qué cosas
distraen
a mi pequeña descalza.

De tu discurso quita
la infeliz premisa
que la niña
ya más no vuelve.
Calla.
No me atormentes, Razón.
Calla,
calla.

Vístete como yo
con luces
de gala
que casi presto el sol,
por el camino del rezo,
a la andariega
juntos,
hemos de hallarla.

Porque es tan mía
y está como olvidada.

Patricia O.

Luna Llena

He visto a la luna llena
asomando en mi ventana.
La he visto jugar coqueta
reflejándose en el agua.

Suave murmullo en el aire
de la onda iluminada,
ola que besa la orilla
de sal y espuma plateada.

He visto el rayo plateado
correr entre la alborada
pintando las hojas verdes
y ramas de luz y plata.

La brisa suave en la noche
de perfumes llena al alba,
perfume de oro y estrellas
impregnando en luz el alma.

He visto a la luna llena
paseando en la madrugada,
juguetona recorriendo
el camino en lontananza.

La he visto sobre el papel
del poeta que la aguarda
para inspirar en sus letras
su esencia siempre sagrada.

Vi su brillo en la sonrisa
del amante que resguarda
su amor prohibido en las sombras,
ocultándolo a las miradas.

La he visto nacer en los ojos
del enamorado cuya lágrima
se ha deslizado en silencio
por un amor sin mañana.

He visto a la luna llena
pintada en altas murallas,
diosa de luz y de plata
junto al Dios sol adorada.

Imágenes de otros tiempos,
secretas voces de otras razas
que siendo una con el universo
a la naturaleza adoraban.

Disco de luz que las sombras
ilumina a la distancia,
luz de perlas y luciérnagas
que custodia la palabra. 

La palabra alfa y omega
de todo lo que respira
bajo esta bóveda animada.

He visto a la luna llena
escaparle a la mañana,
alejándose muy de a poco de mi ventana.

Misteriosa forma de ocultar
su luz de diosa y de maga,
sigilosa se escabulle
del astro rey que la aguarda,
dejándole sólo llegar
su reflejo a la distancia...

Gabriel  Aviles

De: Demagogia de los  Súcubos

I

Hormigas y alacranes
Llevan a cuestas
El daño de mi rezo 

Nada se detiene
Círculos viciosos
Líneas paralelas
El universo, caos de Dios

Mi destierro hiere insomnios
La sangre,  ceniza devaluada

Cristo recorre nieblas
Su intención, salvarme
Fenece en el aire denso de las urbes

Yurimia  Boscán
 Venezuela

                                                       

Una mujer está en casa
ama desde la llama
de la cocina humeante
Desde el territorio esquivo
del mejor detergente
y la ropa limpia para el otro
Una mujer está en casa
casi nadie puede verla

Klaudia
Cuba

Había una vez un parque

Había una vez un parque
esperando por nosotros,
pero no lo vimos,
no llegamos,
no fue nuestro.

Otra vez los culpables
han sido el tiempo que nos falta,
la prisa,
los miedos propios
y las quejas de quien no estaba.

Nueve bancos
formaban su anatomía.
En cualquiera hubiéramos podido hacer el amor
con el alma desnuda
y los cuerpos ardiendo,
protegidos por las miradas curiosas,
los árboles bondadosos,
y este invierno recalcitrante
que nos condena
a buscar
otros cuerpos y otros parques
donde desahogar
el instinto y la razón,
como los seres insanos
en que nos convertimos

cada vez que nos perdemos.

Gabriel Horacio Arias
Rosario – Argentina

         De su libro: “Todo está escrito”

Un Silencio

Voy a hacer un silencio
por el árbol que cae,
por el hambre en el mundo,
por el baño de sangre.

Voy a hacer un silencio
por el mal que se expande,
por las madres que esperan,
por los niños sin padres.

Voy a hacer un silencio
por el odio en las calles,
por la mala memoria,
por la acción del cobarde.

Voy a hacer un silencio
antes que sea tarde,
y después del silencio....

.................¡gritaré hasta cansarme
 

Maria Alejandra

Castellanos Briceo

.....Relevante  Escultura

Tallada a tus caprichos,
hundida
en la orilla
de tus carnes,
he dejado mi piel
para seguirte,
en la temporalidad
de tus espacios,
de tu celestial
hermosura,
de tus manjares
almaribados,
y tus inagotables
venturas.

Aimara  Méndez

 Muñeco de Trapo
(Molly)

           
Te miro
y recuerdo un momento
que nunca viví
de una vida
que no siento
como mía.

Te miro
y consciente contemplo
aquellas imágenes
que algún día
tuvieron sentido.
Y en todas te encuentro.

Siempre observando
impasible, ausente.
Esperando quizá
un aliento de vida.

Hoy te miro y persistes
a mi lado, ausente.
Esperando quizá que llegue
otro momento,
como éste
en el que te recuerdo,

para así cobrar vida.

Roza Boyanova  Rabrovo village, region Vidin

Роза БОЯНОВА,
БЪЛГАРИЯ

 

ДВЕ РЕКИ ПИШАТ КРАЙ ДОМА НА БАЩА МИ

името на победата.

Колко отдавна се научиха да четат
                        дъщерите му –
два лебеда...

Останаха мостовете от него строени –
единият – от недялан камък –
не усеща водата как от обич го рони;
            другият – от въжета и въздух изплетен –
люлка от съдбата подгонена.

Но какво можеш да победиш
за един живот само?!

            От първия мост падна смъртта,
            под втория още лови пъстърви.
Не ти посяга ако я храниш,
не идва ако не я изпъдиш.

Спира пред къщи берачката на коприва –
                                                                       красива
                                   като приказка.
И какъв късмет, че сама
в моето стихотворение
влиза.

Приятелите ми спират да пият,
децата са изумени:
Наистина ли не се опарва принцът,
щом нея прегръща,
вместо мене?

 

Roza Boyanova

Bulgariya

Two  Rivers  Keep  Writing  by  my  father’s home

the name of victory.

How many years since his daughters –
two swans –
                                   have learned to read…
The bridges, built by him, have survived –
                                   One made of rough stone –
it doesn’t feel how the water demolishes it fondly;
                                   the other one – knitted out of ropes and air –
a cradle rocked by destiny.

But what can one gain victory over
in just a lifetime?!
                                   From the first bridge death fell,
it is still fishing for trout under the second one.
                                   It doesn’t reach for you, if you feed it,
                                   it doesn’t come, unless you drive it away.

The nettle picker    
                                   stops in front of my home –
                                                                                              beautiful
                                   as a fairy-tale.
And, what good luck,
                                   she enters my poem
                                                                                              by herself.
My friends stop drinking,
the children are astounded:
does the prince
                                   really 
                                                                                  not get stung,
                                   once he holds her in his arms
                                                                                  instead of me?

 

Translated by Valentin Krustev

Estela Posada

 Estigma

Fantasmal la noche
trae tu presencia
que no espanta al sueño
ni lo reconforta
Duelo
daga
que corta y desangra
Hálito en las hojas
se desliza en mis perfiles
Sin tocarme

¡Sin tocarme!

Liliana Varela

Runas

Como Uruz ser la runa del final y del comienzo
y renovarme
cuando pesen escamosas  las cargas de la vida.

Ser Perth resurgiendo de cenizas
y crearme toda
en el cenit de los días.

Dagaz de pie, insolente de futuro
devorar la acritud de la rutina
insaciable.

Y así
desértica, irreverente
ser la profética runa de mi propia suerte.

Janine Puig - Tarragona/España

Pena

Lo que yo siento no es pena,
sólo retazos.

Pena es
esos ojos girados
que se miran sólo en ellos.
Lacerado duelo que arrastra gritos
cuando despedaza su ira
y sella con ella la venganza.

¿Qué helada estancia da cabida al alma
que desnuda su perdida calma
en un desear ser sin llegar a estar?
¿Dónde se descuelga el reflejo
que nervia la mirada al vacío
de un odio a muerte con la muerte?      
                                  
Retazos,
sólo retazos para unos
y para otros ahogada pena.


 

Yesenia Otero Rodríguez – Cuba-

 

-Hoy estuve muy feliz junto a mi amiga querida
Contando viejas historias de los tiempos de ayer
Ella sonriendo mientras recuerda una aventura
Y yo riendo al recordarla también.
-Juntas salimos a los mismos lugares
En que creamos historias como la de una vez
En que corrimos descalzas mientras buscábamos
Resguardarnos de la lluvia que empezaba a caer.
-Luego volvimos rápidamente a casa
Se acercaba la hora de mi partida
Y las dos dibujamos en la cara una sonrisa
Para esconder la tristeza que nuestra alma albergaba.
-Al llegar a la casa recogí mis cosas
Y miré a la persona que más he amado
Le dije gracias por traerme a la vida
Y ella me dijo gracias por haber llegado.


-Beso uno a uno sus ojos cerrados
Y los entreabre despacio con vista adormilada
Una sonrisa cansina se refleja en sus labios
Demostrando su dicha por la pasión saciada.
-Entonces la brisa nuestros cuerpos abraza
Y el murmullo del arroyo a nuestros oídos llega
Cantando una melodía que a nuestra alma alcanza
Mientras contemplamos juntos la hermosa estrella.
-Luego me toma en sus brazos y me besa en la frente
Se acerca a mi oído y me susurra su amor
Me acaricia la espalda delicadamente
Y me besa en los labios con renovada pasión


­-No sé qué ocurrió mientras esa noche dormía
Quizás fue solo un sueño o tal vez la realidad
Solo recuerdo que un hada me decía
Ya todo estará bien, no te preocupes más.
-Revoloteó encima de mi vista adormecida
Se acercó a mi frente, la besó y me miró
En sus ojos veía la más intensa alegría
Y luego sin decir más nada se marchó.
-Al despertar al otro día, no comprendía nada
Quizás fue solo un sueño o tal vez la realidad
Solo sé que a partir de ese día
En mi vida no hubo más que felicidad.

Elisa Beatrz Pardo – Córdoba - Argentina

mañana con Billie Holiday


mujer bella
que da la espalda a los espejos
y sonríe con la luz oscura de quien sabe algo amargo
y debe esconderlo
sonríe blancamente,  musa levantada de su nada
relampaguean  brillos en los aros diamantinos
y sabe que ésta será, si no su última foto,
el final retrato del apodo miserable la Dama de la Capa Blanca

en la mañana de este futuro sin lugar para Billie
estoy reviviéndola     ha muerto antes de mi aparición
jamás  hemos cruzado el túnel de la vida y la muerte
partió desde un hospital  de New York con guardia policial en la puerta
era drogadicta y fue violada en la niñez y por esas roturas
filtraba con tristeza su canto, sensibilidad e irredenta perfección
un destino no se puede cambiar sin perder
los que dicen que los traumas destilan miel
y producen al final belleza
olvidan algo de verdad en ese torpe adagio sobre el arte

¿Santa Holy?¿Day, por día?
un consuelo blue
tu voz acre me sustenta
cuando la bastarda idea de una realidad muy dura
alardea de mentirosos esta mañana
¿Billie? ¿no es cierto acaso?

Lia Cuello - Cañada de Gómez - Santa Fe

Espejos
 
 
Ellos vendrán a deslumbrarnos
con su brillo
de luciérnagas  anochecidas
mientras en un ángulo cualquiera
de su cuadratura
se escapan los fantasmas
del   presente.
Antiguas máscaras con sus cuencas vacías
alojarán los gritos del silencio
y sus espectros.
Ellos vendrán a buscarnos
en los pétalos
de amapolas sedientas
hasta rasgarnos las pieles
con sus esquirlas azogadas
de memoria.

 

 

Alba Camejo,
La Habana, Cuba

Ausencia.
            En una tarde muy lluviosa….

Mis labios pierden su humedad.
Los pechos se marchitan,
ando sin ver, ni oír.
Perdida en la fría neblina
¿Porque no estás?

La falta de tu arrullo sutil,
de la suave caricia
y tu palabra sin reproche,
seca mis venas, pulveriza mis huesos.

Absoluto silencio
de grito reprimido
que endurece, mi cuerpo,
y estalla finalmente:
¿Dónde estás, dónde estás?

Antonio Justel

Oda íntima al dolor

… haya sido en estigma puntual y errante o en golpe total y extraordinario,
desde la raíz del tiempo nos has seguido, herido y asolado;
invencible e invisible y unánime enemigo,
de ti, dolor,
quién no huyó, quién no te intuyó cual monstruo inquisidor de almas
y torturador, calumniador y devastador de espíritus;
… por edades, revoluciones y épocas cruzaste con el hacha en ristre 
persiguiendo e intimidando cuerpos,
razón y corazón;
y sin embargo, y tal cual fue, ese miedo no volverá;
instruyendo lapsus, yerros e imposturas,
la costa mineral deforma percepciones, historia y hombres;
… y hoy, ya en el XXI, oh vilipendiado y escarnecido caballero,
a tu perdón y leyes vengo, a tu clemencia redentora y exacta,
oh paciente maestro inspirador,
oh guardián terrestre,
- sabio y fiel -
oh amigo.

Liliana Celiz-Argentina

 

moraleja: el alto de los pies cantando como pájaros
invertidos de azafrán y cobre por las noches (sin la luz)
de las estrellas carcomido, las hojas de los árboles
por detrás de aquellos frutos sin los hombres del revés
de las costumbres –divididos- por los arcos de los pies
(en piezas mínimas no audibles)

 

entre palmas de coral y vino como flores (entre pámpanos creciendo)
del color de los trigales del revés del vino por las noches en la cúspide
del sol (al otro extremo dividido) como luces de coral en la vertiente
de los patos (ateridos) de las hojas de los árboles por detrás del pasto,
en las esquinas del otoño en lo reptante de la luz, como a inferir
los huesos (divididos)

 

Reina de la C. Torres Pérez. Ciego de Ávila

Poema I


Para pensar en ti
No necesito autorización o pasaporte
Quizás ni credencial o auspicio de alguien
Me basta con las ganas y el gusto
La satisfacción,
El encanto,
Este placer que me nace y se renueva
Con  cada imagen que de ti me llega.

No requiero indumentarias
Ni tecnología
Mucho menos acompañamiento musical
Porque eres música,
Ciencia
Armonía
Antídoto contra los envenenamientos del alma
Y el cuerpo

Para pensar en ti
No tienes necesariamente que estar vivo
O existir
Yo te tengo, te invento, te dibujo
He aprendido a calcularte, imitarte
Seducirte y adorarte
Sin permiso, ni licencia
Sin pudor ni clemencia
Sin una pizca de miedo
Solo por complacencia,
Aunque preferiría una y mil veces
Dejar de hacerlo.
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